El Presidente recibió al ex embajador en Washington por segunda vez en una semana. Los radicales bajan tensión y acuerdan lanzamiento de programas alternativos para paliar la crisis.

Mauricio Macri almorzó con Martín Lousteau ayer. Se trata de la segunda reunión en menos de una semana concretada entre el Presidente y el ex embajador en Washington. En la Casa Rosada se manejan entre silencios y evitan hablar de acuerdos políticos.

El encuentro tuvo lugar después de que Roberto Lavagna recibiera al ex ministro de Economía durante el kirchnerismo y en medio de la discusión acerca de quién acompañará a Macri en la reelección. Una suerte de tironeos.

Lousteau es bien visto por el radicalismo para ser parte de la fórmula presidencial de la alianza oficialista. De hecho, sería eso lo que permita reconciliar a los más críticos con el modelo económico. Pero Lavagna quiere a Lousteau de jefe de gobierno en la Ciudad.

El futuro de Lousteau es incierto. Pero la realidad es que los radicales bajaron decibeles al acordar en el lanzamiento de programas que buscan reactivar el consumo y, así, paliar la crisis en un año electoral.