Tres personas irrumpieron la manifestación contra el gobierno nacional para mostrarse como fanáticos del nefasto grupo norteamericano conocido por su extremo racismo.

Ayer tuvo lugar en todo el país una nueva marcha de grupos positores al gobierno de Alberto Fernández. Salta no fue la excepción en esta marcha convocada en reclamo por el fallo de la Corte Suprema sobre los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli; pero en este caso la noticia nos lleva hacia el sur del país.

Municipalidad de Salta

Entre las imágenes que circularon las redes a razón de la marcha convocada para el 8 de noviembre, hubo nuevamente los más variopintos defensores de la derecha argentina. Así como los conspiranoides habituales, los odiadores K seriales, y otros especímenes ligados al partido Liberal, ahora se sumaron los performers del racismo.

Tres personas asistieron vestidas como si fueran parte del Ku Klux Klan, ese grupo nacido en EEUU bajo las premisas de la superioridad racial de los blancos, el antisemitismo, la xenofobia y el racismo.

Las capuchas cónicas y camisones, ambos de color blanco son el símbolo de este grupo. En el Centro Cívico de la ciudad de Bariloche fueron acompañadas por una jeringa gigante con la leyenda «tóxico». Todo como parte del traje dispuesto para la marcha del 8N.

Todo hace entender que se oponen a la compra de las vacunas rusas contra el coronavirus. La medida fue anunciada días atrás por el gobierno nacional y sumó el repudio de un sector de la población. En este caso, vinculado a grupos de derecha fascistas, sin duda.