Finalizó la sesión especial en la Cámara baja provincial. En un clima de creciente tensión en la calle, el proyecto se aprobó con 222 votos positivos, una abstención y ningún voto negativo.

El pedido de sesión especial había sido firmado por los presidentes de los bloques del Frente Para la Victoria, Agustín Rossi; de Red Argentina, Felipe Solá; del Movimiento Evita, Leonardo Grosso; del Frente Renovador, Carla Pitiot; de Somos, Victoria Donda, y de Nuevo Espacio, Alejandra Rodenas, todos las cuales a nivel electoral integran el Frente de Todos. También suscribieron el presidente del bloque Argentina Federal, Pablo Kosiner; Jorge Franco, del Frente de la Concordia Misionero e Ivana Bianchi de Unidad Justicialista, entre otros.

El interbloque Cambiemos terminó de definir su estrategia en una reunión ayer por la tarde: acordaron ir, pero pidieron evitar las estridencias. Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados, afirmó que «dada la sensibilidad del tema», la sesión será «lo más breve posible», con la palabra de un diputado por bloque y durante no más de 5 minutos cada uno. Esto se acordó entre los diferentes partidos los últimos días.

La iniciativa plantea prorrogar la emergencia hasta 2022, en medio de la crisis económica y tras el reclamo de organizaciones sociales, la Iglesia y la CGT. Si bien existían varias iniciativas, se aprobó el que fue consensuado por todos los jefes de los bloques opositores.

La misma pide la prórroga del decreto 108 firmado por Eduardo Duhalde en 2002 y que se extienda hasta el 31 de diciembre del 2022 la Emergencia Alimentaria Nacional, así como impulsar la creación del Programa de Alimentación y Nutrición Nacional. Esta iniciativa establece «un incremento de emergencia como mínimo del 50% de las partidas presupuestarias vigentes del corriente año correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición».