A dos años de cometido el crimen, el fiscal Ossorio pidió se eleve a juicio la causa que tiene a Joaquín Viñabal como principal sospechoso en lo que habría sido un brutal ajuste de cuentas narco.

En noviembre de 2018 hallaron el cuerpo de Agustina Nieto en un aguantadero de la zona sudeste capitalina. La hipótesis del crimen apunta a un ajuste de cuentas. Ella le habría robado drogas a unos narcos locales. Ellos cobraron venganza de una manera brutal. Torturaron y violaron a Agustina, luego arrojaron su cuerpo. La autopsia reveló que su deceso se produjo por asfixia mecánica por sofocación.

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El principal sospechoso es Joaquín Octavio Viñabal. Testigos lo señalaron como la última persona que estuvo junto a la víctima. Además “se detectaron contradicciones en su declaración respecto a los elementos probatorios recolectados”, señalan desde prensa del Ministerio Público Fiscal. A Viñabal se le acusa de cometer el delito de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y por femicidio de Agustina Fernanda Nieto.

Ahora el fiscal penal 2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Ramiro Ramos Ossorio, requirió juicio ante el Juzgado de Garantías 3 que se eleve a juicio la causa, algo que la familia de Agustina espera hace mucho. Precisamente cuando se cumplían dos años del crimen, Débora, hermana de la joven asesinada habló de la lentitud de la justicia, de cómo el único imputado incumple la prisión domiciliaria y la impericia judicial – policial para encontrar a los otros sospechosos. Ahora solo resta esperar una fecha para el inicio de las audiencias.