Elecciones UNSa | Crónica de una estafa anunciada: Franja Morada no acepta la derrota

Franja Morada de la UNSa- Foto: Informate Salta

A una semana de las elecciones, aún discuten por el cargo a Consejo Superior en Económicas. La utilización de recursos legales es la mejor carta cuando los resultados no favorecen.  (F. C.) 

Pasaron siete días de la celebración de los comicios en la Universidad Nacional de Salta. Allí se eligieron nuevos representantes estudiantiles y graduados en el Consejo Superior, el Consejo de Investigación, el Consejo Asesor y los Consejos Directivos de cada Facultad, los cuerpos colegiados del co-gobierno universitario en los cuales se discute la política para la casa de estudios.

Todos los estudiantes de todas las facultades ya saben quiénes serán sus representantes en el Consejo Superior, a excepción de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales.

La agrupación Franja Morada impugnó la mesa de la Sede Sur-Rosario de la Frontera; una mesa en Sede Central y otra en la Extensión Áulica de Cafayate a través de la apoderada de lista y ex candidata a presidenta del gremio estudiantil, Sofía Alanís.

La Junta Electoral, conformada por Daniel Guerra, Alfredo Puig y Cecilia Almazán, resolvió ayer desestimar una de ellas, el recuento de votos en otra y la nulidad de la mesa correspondiente a Rosario.

“Con la nulidad están vetando la voluntad y el derecho a elegir representantes de más de 50 personas”, comentó a CUARTO Diego Torres, actual Presidente del Centro de Estudiantes de su Facultad y candidato a consejero superior en las elecciones que nos ocupan.

En aquélla sede, paradójicamente, la lista que Torres representa, Propuesta de Base Independiente (PBI), habría superado por dos (2) votos a la juventud del macrismo referenciada en Franja Morada. Así lo indicó la Presidenta de mesa, Liliana Lescano, en un acta a la que accedió este medio.

Sin embargo, la Junta Electoral no tuvo en cuenta la cantidad de votos para las partes e hizo hincapié en las supuestas irregularidades del acto eleccionario por utilizar un mismo cuarto oscuro para dos Estamentos. Sin embargo, sólo declaró nula la mesa de Estudiantes.

El proceso burocrático desembocará en el Consejo Superior, que deberá definir qué es lo que se hace. Es un proceso largo y trabajoso. Y en esas instancias tienen voz y voto los representantes del Decanato de Ciencias Económicas y manifiestos papás políticos de Franja Morada: Víctor Hugo Claros y Hugo Llimos. Son claras las intenciones y, por ende, se avizora lo que vayan a resolver en el co-gobierno.

Siguiendo lo resuelto por la Junta Electoral, Torres comentó que Cecilia Almazán, una de las personas que tomó decisiones como parte de la Junta, “es militante activa de Franja Morada” lo cual consideró “una embarrada de cancha a nuestra lista”.

“La Junta Electoral, en su versión más elitista, quiere invalidar los votos de estudiantes (…). Para Franja Morada hay votos que valen más que otros” expresa un comunicado de PBI que finaliza: “Creemos que de consumarse esta vergüenza es una grave herida a la democracia”.

Lo cierto es que los recursos de impugnación, legales al fin, son instancias que muchas veces se utilizan cuando los resultados no favorecen, amén de la preocupación que pudiere haber por salvaguardar el Estado de Derecho. En este caso, la agrupación Franja Morada impugnó una mesa bien supo que la había perdido y que, por tanto, se nublaba la posibilidad de retener su cargo en el Consejo Superior.

Al cierre de esta nota no se conocieron nuevas resoluciones acaecidas en la casa de estudios, permaneciendo un empate. En un año clave para acomodar las fuerzas de cara a 2019, cuando se renueven autoridades de Rectorado y Decanatos, toda jugada vale, por más ilegítima que sea.