A tono con el macrismo nacional, el ex senador salteño impugnó el proyecto apelando a razonamientos económicos y políticos. El sector advirtió que no debatirá la iniciativa en sesiones virtuales.

El marcrismo cierra fila en este tema y diseña formas de oponerse al mismo. En el senado de la nación, Juntos por el Cambio adelantó que el proyecto así planteado es inviable y descree que Cristina Kirchner acepte modificaciones estructurales que desnaturalicen la reforma; mientras en Diputados – donde el oficialismo es minoría – la oposición no habilitará el debate remoto de la iniciativa.

No obstante, los argumentos que usan para impugnar el proyecto son dos y el ex gobernador de Salta lo sintetizó con un posteo por la red social Twitter. “En un país en crisis, solo pensar que se gastara 10mil millones de pesos en sueldos ya es una aberración”, redactó el actual senador nacional a tono con el discurso del macrismo al respecto.

El otro argumento es de tipo político. “Se busca por un lado la venganza y la revancha persiguiendo gente que ellos consideran enemigos, por otro lado buscan la impunidad de todos aquellos que cometieron actos de corrupción”, dijo Romero hace unos días, montándose a otros de los caballitos de batalla que usa la oposición para ensuciar un debate que ya ha comenzado.