El mundo político y sindical | Una de cada tres mujeres, trans y travestis fue acosada en esos ámbitos

Lo indica una encuesta realizada por el Observatorio Julieta Lanteri, la Fundación Friedrich Ebert y Fundeco. La misma se construyó en base a 970 testimonios reunidos en distintos puntos del país.

Se trata del segundo estudio realizado por la Fundación y es una actualización de la Primera Encuesta Nacional realizada a 517 mujeres en 2018, que ahora se amplió a 970 mujeres, lesbianas, trans, travestis de distintos espacios políticos de todo el país entrevistadas durante 2021.

Además de al acoso mencionado en el título, el estudio también demostró que al menos una de cada cinco mujeres en política fue chantajeada sexualmente para conseguir un recurso, un ascenso, una candidatura, un cargo u otro puesto similar; una de cada cuatro sintió miedo de ser abusada sexualmente al menos una vez; mientras el 6% fue abusada.

También se indagó sobre las oportunidades de participación y apoyo a candidaturas de mujeres, lesbianas, trans y travestis. La conclusión fue que 1 de cada 3 que contestaron la encuesta mencionaron que “muchas veces” perciben que reciben menos apoyo de su organización que sus pares varones. Otro factor que afecta la participación de ellas es la preponderancia del maltrato verbal o físico.

La encuesta también demostró que dos de cada cinco fueron víctimas de violencia machista en el ámbito de la política, habiendo recibido comentarios, bromas y críticas sobre su personalidad, como, por ejemplo: “Estás nerviosa, estás loca, sos muy sensible”. Este tipo de violencia, afirma el estudio, también se reprodujo en las redes sociales dónde dos de cada tres fueron insultadas o ridiculizadas después de algún posteo u opinión política.

Desde el Observatorio señalaron que este tipo de actitudes “reproduce claramente estereotipos de género que vinculan a las identidades feminizadas con aspectos subjetivos y emocionales únicamente, restándole autoridad para la política que se supone es fría, racional y calculadora”.

Al respecto, el análisis de las investigadoras señaló que “la idea de que las mujeres no sirven para la política” es una “construcción social y cultural” que busca “perpetuar las desigualdades de poder al interior de la sociedad”.