En mayo del año 2009, la revista Razón y Revolución publicó un artículo de Mara López sobre el recorrido “apolítico” del fundador de Los Chalchaleros y sobre el significado de la obra del conjunto. Aquí lo compartimos.

El recorrido que reconstruyó la autora en aquella oportunidad sirvió para explicar por qué el fundador de Los Chalchaleros apoyó al “campo” en su lucha contra las retenciones que impulsaba el kirchnerismo: “Fueron activos constructores de la contrarrevolución de los años 80 y 90”, enfatizó López aquella vez.

Pero antes de llegar a esa conclusión dejó registro del éxito que el grupo folklórico protagonizó entre su nacimiento (1948) y su última aparición pública en 2002. Pinceló la biografía del fundador del conjunto, cuyo nombre se impuso hoy al Teatro Provincial. Juan Carlos nació en la capital salteña en 1930. Era nieto de finqueros importantes del Valle Calchaquí. Su padre se volvió empleado policial cuando la situación económica de la familia desmejoró y llegó a jefe de Policía de Salta hasta que fue retirado del cargo por la Revolución de junio de 1943 que catapultó a un coronel de apellido Perón. Era propietario de una finca llamada Pucará y Cardones en el valle Calchaquí.

En 1948, Juan Carlos y Aldo Saravia, Víctor José ‘Cocho’ Zambrano y Carlos ‘Pelusa’ Franco Sosa decidieron juntarse después del festejo del día del estudiante que ellos mismos habían propuesto que se realizara en la Sociedad Rural de Salta. Los músicos solían hacer sus recitales para el ministro de cultura provincial.

«En 1950 ganaron el primer premio otorgado por la Secretaría de Cultura de la Provincia de Córdoba. Carlos Emeri, ministro de Agricultura de la Nación y conocido del ministro de Cultura salteño, les facilitó su avión para que pudiesen viajar a Buenos Aires. También los puso en contacto con Nicolini, ministro de Telecomunicaciones, quien les otorgó un espacio en Radio del Estado para que cantaran. Cuando regresaron a Salta, el director de LV9, Félix Aleard, les propuso cantar en Radio Belgrano de Buenos Aires en cadena para todo el país. Uno de los auspiciantes del evento fue Chibán, de la firma Chibán, Salem y Torelli, el negocio de electrodomésticos más importante de Salta. Sin embargo, el verdadero salto comercial del grupo vendría con la edición de las primeras placas: Ruiz Luque, ejecutivo de la discográfica RCA Víctor, los oyó cantar y les ofreció un contrato por tres placas. De esa época es la versión de ‘Lloraré’ que pasará a ser un clásico del repertorio”, resume el artículo en cuestión los orígenes del conjunto para luego sumergirse en el éxito internacional innegable: Uruguay en 1955, Chile en 1957, ese mismo año viaje a Europa, Estados Unidos en 1965, los 25 años del grupo en el Luna Park, España en 1973 (viaje que repitieron en cinco ocasiones).

Ya como una celebridad del folclore nacional, en 1976 Saravia «se entrevistó con Videla para felicitarlo» porque según dijo «iba a terminar con la Triple A”. En 1978 Los Chalchaleros recibieron el Disco de platino y el Nipper de oro por el trigésimo aniversario de la formación. En 1995 saludaron personalmente a Carlos Menem. Durante el conflicto con el campo a comienzos de la primera presidencia de Cristina Fernández, Saravia afirmaba estar a favor de la Mesa de Enlace. “¿Qué puede saber Kirchner de campo, si en la Patagonia hay ovejas? Se pone en contra del campo y al campo lo aniquila. No deja vender algo que está sobrando, no lo entiendo”, le declaró en su momento a la autora de la nota.

De todos modos, Mara López concluyó que el éxito del grupo no obedecía solo a los “buenas amistades” que forjaron Los Chalchaleros en medio siglo, sino también en el propio repertorio musical que les facilitaba buenas migas con el establishment: el desengaño amoroso (con una visión reaccionaria de la mujer), una perspectiva patronal del trabajo y la añoranza del pago (que suele asumir un contenido regionalista de defensa de ciertas provincias o costumbres particulares). Todas cuestiones que el salteño común y corriente reconoce con facilidad identificando esos estereotipos que no le impidieron al conjunto ser de los más populares.

Otro eje del repertorio fue la reivindicación de la religión y de la patria que fue funcional a gobiernos y políticas fuertemente antipopulares: “Si de nacionalismo y sentimiento patriótico hablamos, la mayoría de las canciones con este contenido aparecen después de 1983 y en plenos años 90”, remarcaba el artículo para ejemplificarlo con casos como el siguiente: “En ocasión del indulto menemista elaboraron una canción llamada ‘Juntando sueños’ (1991) donde encontramos versos que aluden a la ‘reconciliación’, es decir, a un apoyo de las medidas tomadas: ‘Quisiera que este sueño durara mucho tiempo, / para que sin rencores podamos descansar’”.

Con respecto al repertorio vinculado a la añoranza definitiva del pago al que no volverá jamás, “se relaciona directamente con la coyuntura en que se difundieron estas canciones, a fines de los 50 y principios de los 60. Por aquellos años, la concentración de capitales obligaba al capitalista a acrecentar su eficiencia. El aumento de la productividad, que se llevaba a cabo mediante la mecanización parcial del proceso de producción, tendía a expulsar mano de obra. Si observamos el caso de la región del noroeste (en especial Salta y Jujuy), veremos entonces que no estaba en condiciones de ofrecer más fuentes de trabajo y tendía a expulsar su población: grandes contingentes de clase obrera del noroeste argentino llegaron a Buenos Aires con la esperanza de un futuro laboral. El migrante se ubica entre las fracciones más pobres de la clase obrera del litoral, en particular en la construcción. No resulta extraño que, en esta situación, el migrante añore el ‘pago’, al mismo tiempo que rechaza el retorno porque las condiciones en el litoral son mejores que en el interior. En este marco, la temática de la añoranza viene a decirle al migrante que el destino es más poderoso que la voluntad”, analizaba entre otras cosas aquel escrito del año 2009 que ahora cobra vigencia por la decisión del gobierno salteño de nombrar al Teatro Provincial con el nombre del fundador de Los Chalchaleros: Juan Carlos Saravia.