Así lo establece la Resolución 526/2021 publicada este lunes en el Boletín Oficial.

«En principio lo que buscamos es generar cultivos y preparados de cannabis para investigaciones en salud pública; la idea de cultivar para producir fitopreparados (aceite, cremas o tinturas) para comercializar no está en esta primera etapa; pero una vez que ANMAT apruebe lo que elaboremos para las investigaciones puede llegar suceder», explicó a Télam la bióloga e investigadora de Conicet Gabriela Calzolari, integrante de la organización Ciencia Sativa.

Municipalidad de Salta

Esto en relación a que este lunes se oficializó el proyecto de cultivo de cannabis con fines de investigación médica y científica del Centro Regional Patagonia Norte del INTA y la Asociación Asociación Civil Ciencia Sativa. El mismo se llevará adelante en la localidad de Guerrico, Río Negro, convirtiéndose en la tercera iniciativa en tener luz verde tras la aprobación en 2017 de la ley 27.350 de Investigación Médica y Científica del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus Derivados.

En los años posteriores a la aprobación de esta ley, se pusieron en funcionamiento solo dos proyectos de cultivo medicinal. Una se halla en la provincia de Jujuy, puntualmente en la finca El Pongo, que actualmente se encuentra produciendo aceite en el laboratorio Cannava. Otra es la investigación médica y científica a desarrollarse en la empresa con participación estatal mayoritaria Biofábrica Misiones S.A. de la ciudad de Posadas, en Misiones.

Pero en el caso de Río Negro, se trata del primer proyecto de cultivo de una organización cannábica en vinculación con el INTA aprobado por el Ministerio de Salud. El cultivo se realizará en dos hectáreas en la localidad rionegrina de Guerrico, cercana a las ciudades de Allen y Roca, en un predio sobre el cual s estuvo trabajando en el acondicionamiento de la seguridad con la instalación de cercos perimetrales, cámaras y alarma.

Calzolari, que recibió recientemente una beca de Conicet para el estudio de cannabis en el contexto de este proyecto, señaló que «en esta planta el conocimiento se generó en la sociedad entre quienes la cultivaron por años en la clandestinidad y fueron perseguidos; el trabajo con científicas y científicos permitirá fortalecer esos conocimientos y formalizarlos».