Foto: Archivo La Nación.

En 1975, el entonces flamante DT del equipo nacional viajó a nuestra provincia para trazar un objetivo que se concretaría en el Mundial 78.

Cuando César Luis Menotti asumió al frente de la Selección Argentina tras el fracaso del Mundial de Alemania 74, el DT decidió refundar al equipo nacional con un proyecto a largo plazo que revolucionó la manera de trabajar con los planteles que representaban a la AFA. El título obtenido en 1978 fue la confirmación del esfuerzo realizado. Una propuesta que tuvo sus primeros pasos en la provincia de Salta.

A principio de 1975, Menotti firmó el contrato con la AFA. Lo hizo después de negociar las condiciones de trabajo. En el libro “78. Historia oral del mundial” (Editorial Sudamericana, 2018), el periodista Matías Bauso reconstruye el camino de los primeros campeones del mundo. Allí asegura que el calendario de aquel año se presentaba “cargado” para la Selección. “Se debían afrontar varias competencias: la Copa América, el Torneo de Toulon, los Juegos Panamericanos y el Preolímpico, más una serie de amistosos en Europa y partidos contra selecciones sudamericanas en el país. Menotti planteó toda la labor de 1975 como una etapa de búqueda. Pretendía foguear a los jugadores, rastrear a los mejores por todo el país, darles oportunidades para, recién en 1976, consolidar un plantel y competir frente a los mejores”.

Según cuenta el libro, Menotti “decidió llevar adelante un esquema de trabajo inédito, poco convencional”. “Iba a trabajar con cuatro Selecciones. Con cada una iba a afrontar los diversos compromisos y muy pocos nombres se entremezclarían en esos equipos: la Selección del Interior, la Selección Juvenil, la Selección Metropolitana y la Selección de Santa Fe”, completa el periodista.

“Me llamaron a fines del 74 para integrar la Selección del Interior. Poco después, el Flaco nos reunió en Salta. La verdad que a mí me sorprendió mucho esa convocatoria. Un tiempo después leí unas declaraciones del Flaco en las que decía que yo era el jugador más completo del fútbol argentino. Casi me muero. Fui convocado como segundo marcador central, pero después cubrí varios puestos de la defensa y del mediocampo”, cuenta en el libro el ex jugador Miguel Oviedo.

De la Selección del Interior surgieron jugadores que luego triunfarían en el Mundial 78, como Oviedo, Osvaldo Ardiles, José Daniel Valencia y Luis Galván.

“Cuando tuve el plantel completo, los reuní en el norte para una pretemporada exigente. Después tuvimos la primera competencia. Un cuadrangular en Brasil frente a la Selección de Goiás, Flamengo y Palmeiras”, recuerda Menotti en el libro.

En la gira, la Selección del Interior que arrancó en Salta le ganó 1 a 0 a Goiás, perdió por 2 a 1 frente a Palmeiras y 1 a 0 contra Comunicaciones de Guatemala. También cayó (1-3) versus Deportivo Cuenca de Ecuador. Le ganó al mismo equipo ecuatoriano por 1 a 9. Luego enfrentó los Panamericanos, donde triunfó 2 a 1 contra Bolivia, le hizo 6 a Estados Unidos, 2 a Costa Rica y empató en 1 con México.

Con los años, Menotti fue moldeando un solo equipo que en junio de 1978 consolidó el profundo trabajo de Menotti y su cuerpo técnico. Sentó las bases para una Selección que metió miedo durante los 40 años siguientes.