Foto: Violeta Gil

La imagen tomada esta mañana en el asentamiento de Los Pinos trascendió la provincia y se volvió viral. La ternura enfrentada a la brutalidad y desmesura policial salteña como botón de muestra de una dolorosa realidad.

Municipalidad de Salta

Esta mañana, tal como ya estaba ordenado por la jueza Ada Zunino, la policía salteña se hizo presente con un centenar de efectivos en el asentamiento de Los Pinos para desalojar a las diez familias que habían armado sus casas de manera precaria cerca del barrio Nueva Esperanza. Evidentemente una expresión desmedida e innecesaria por parte de las fuerzas del orden.

La trabajadora de prensa Violeta Gil, junto a otros periodistas, estuvo en el asentamiento. Mientras reportaba lo sucedido, tomó una de las fotografías más impactantes de la jornada. En ella, dos niños se abrazan frente a la Caballería. Una hilera de uniformados amenazantes custodia el desalojo en las cercanías de Atocha.

La autora de la imagen, consultada por CUARTO, comentó que mientras esto sucedía, Infantería rodeaba el predio y la Motorizada permanecía en una esquina. El escenario se completaba con los destrozos que realizaron los policías enviados por Zunino. En tanto los adultos desalojados junto a otros niños intentaban levantar sus pertenencias para salvarlas.

La imagen se hizo viral. El sentimiento de repudio también. La impotencia y el abrazo de esos pequeños se convirtió en el resumen de lo que sucede en la provincia: el desamparo. Miles de personas sin hogar y nulas respuestas por parte del gobierno. Terratenientes con millones de hectáreas, negociados agropecuarios por doquier, y las familias que no acceden a un terreno. Mientras tanto los perros vestidos de azul resguardan las órdenes de sus patrones.