Tras haber sido identificado, desde la justicia ordenaron la detención de este personaje. “Me llevan porque le escribí una carta al gobernador y otra al presidente”, dijo.

Durante la manifestación que se llevó adelante el fin de semana pasado en el Monumento a Güemes, los periodistas Alexis Miranda y Javier Corbalán fueron agredidos por dos manifestantes. Al primero le propinaron un golpe en la cara y al segundo un escupitajo.

El agresor de Corbalán fue rápidamente identificado. Su nombre: Miguel Ángel Caminos. Ya tenía antecedentes de violencia. En 2015 arrojó agua hirviendo a los peregrinos y meses después la tiró ácido a un vecino. Por el hecho ya fue denunciado en su momento, pero siguió en libertad.

Durante la marcha anticuarentena del último fin de semana, Caminos agredió verbalmente a los periodistas antes mencionados. Uno cubría la noticia para El Tribuno, y el otro para el canal A24. El fotógrafo del diario salteño recibió, además del agravio, un escupitajo en la cara. Todo quedó registrado en fotos y videos. No tardaron en dar con la identidad y el paradero de Caminos.

Hoy miércoles 15 de septiembre, en horas de la mañana, y dos días después de que la Justicia salteña ordenara investigar el caso, Caminos fue detenido. Al momento de ser trasladado por los uniformados que fueron hasta su hogar, aseguró ser víctima de una persecusión política.

“Me llevan al Ragone porque le escribí una carta al gobernador y otra al presidente”, dijo a los periodistas que cubrieron la noticia. Así hizo referencia al hospital psiquiátrico capitalino, donde seguramente será internado en revisión para posteriormente determinar qué hará la justicia con él. Cuando le consultaron si se arrepentía de haber escupido al rostro de Corbalán, dijo: “No, ni loco”.