Verónica Bailone era viceintendenta de una localidad puntana y durante meses peleó contra un cáncer. El profeta del odio se llama Juan Casamayor, es sacerdote y celebró el deceso mientras miles de vecinos despedían a la funcionaria.

Bailone era de Villa Mercedes – provincia de San Luis – tenía 37 años y desde hace meses peleaba contra un cáncer de pulmón. Su muerte consternó a su provincia. El municipio en el que trabajó decretó diez días de duelo con banderas a media asta y dos días de asueto administrativo. Lo mismo hizo el gobernador Alberto Rodríguez Saá que decretó tres días de duelo en la provincia y antes de emitir el reporte epidemiológico se refirió al tema: «Luchó con todas sus fuerzas. Le tocó la peor, la que daba menos esperanza. Sin embargo, ella nos daba esperanza a todos luchando incansablemente y participando en la vida institucional de la ciudad de Mercedes y en la vida de la provincia de San Luis”, expresó.

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Y mientras miles de vecinos se despedían de la funcionaria a través de un posteo de Facebook, hizo su aparición en las redes sociales el sacerdote Casamayor con su maléfico comentario: “Estaba a favor del aborto y Dios le consedio (sic) esa gracia, le abortó la vida”. Ante ello, el obispo de San Luis, Gabriel Barba, pidió disculpas públicamente en nombre de la Iglesia puntana e informó que se comunicó con el sacerdote y le solicitó que pida perdón «por el dolor y el escándalo que ha generado».

«Las palabras del padre Juan Casamayor son desafortunadas frente a la muerte de la vice intendenta de Villa Mercedes, Verónica Bailone, a quién he podido visitar durante su enfermedad en su propia casa», afirmó Barba, y agregó: «He saludado y di mis condolencias a la familia, y dados estos acontecimientos, pido perdón en nombre de la Iglesia de San Luis».