Dietas legislativas | En varias provincias pobres los legisladores cobran más de 100.000 pesos mensuales

Palacio legislativo de Catamarca.

Los salteños están lejos de esa cifra y se ubican en el puesto 17 en el conjunto del país. Catamarca es la envidia del NOA con ingresos de $105.000 y en la paupérrima Formosa los legisladores perciben $130.000. Encabeza la lista La Pampa con $146.000.

Así lo reveló un informe que el diario La Nación publicó hoy a partir de los testimonios aportados por los diputados de la oposición en cada una de las provincias quienes además pidieron no ser identificados. En todos los casos se consignaron las dietas sin la bonificación por antigüedad (de 600 a 900 pesos más por año trabajado en el sector público, según la provincia) o título universitario, pero se incluyen conceptos como gastos de «representación», de «cortesía», de «bloque» y otras asignaciones cuando estas no deben justificarse.

En el podio de los que mejor cobran se ubican los diputados provinciales de La Pampa, Chubut y Formosa, “lo que deja en claro que los salarios de los diputados provinciales no están directamente vinculados a la riqueza o pobreza de sus representados o a la solvencia del Estado provincial que habitan” enfatiza el informe.

Al tope de la lista se encuentran los diputados de La Pampa, que perciben un salario de bolsillo de 106 mil pesos, más 40 mil pesos por gastos de bloque que no están obligados a rendir. Sí deben justificar otros 48 mil pesos destinados a subsidios y ayuda social.

En Chubut, los diputados perciben en promedio 130 mil pesos, de los cuales 25 mil son gastos de bloque que no deben rendirse. Producto de la crisis que atraviesa el Estado provincial, ya no administran más pasajes terrestres.

En Formosa también llegan a 130 mil pesos aunque allí el salario en blanco es de 50 mil pesos, mientras otros 80 mil pesos son los que percibe un diputado opositor que recién ingresa. Fuentes locales indicaron a los periodistas de la nación que un diputado oficialista con antigüedad puede cobrar hasta 90 mil pesos en blanco y más de 200 mil pesos en gastos reservados.

En Santa Fe, un diputado sin antigüedad ni título cobra 120 mil pesos de bolsillo. Son 70 mil pesos en dieta y 50 mil en gastos de representación. Pero, además, manejan el FUCO (Fondo Unificado de Cuentas Oficiales), que es la envidia nacional: 250 mil pesos mensuales para ayuda social, contratos y viáticos que, si no se usan cada mes, se acumulan anualmente.

En Misiones, un diputado raso cobra unos 110 mil pesos, apenas por encima que sus pares de Corrientes que cobran entre 91 y 107 mil pesos, aunque dos diputados señalaron que, en realidad, con desarraigo, movilidad y otros conceptos superan los 140 mil pesos. A partir de mayo, los correntinos manejarán 30 mil pesos mensuales más para ayuda social.

Catamarca es la envidia del NOA: un diputado raso cobra 105 mil pesos promedio: 65 mil pesos en el recibo y 40 mil por fuera, para gastos. Es un poco más de lo que perciben los diputados porteños: 103 mil pesos de bolsillo, además de 200 mil pesos en asesores y planta transitoria y teléfono gratis.

Siguen los diputados bonaerenses, con 101 mil pesos de bolsillo (incluyen 28 mil pesos de viáticos) pero disputan con los santafesinos otra bolsa millonaria: disponen de 600 mil pesos anuales en becas educativas y otros 600 mil para subsidios, que deben justificar.

La última provincia en arañar los 100 mil pesos es Córdoba: un diputado raso cobra 95 mil pesos de bolsillo, más 5000 en gastos de cortesía y un pasaje aéreo nacional no canjeable por mes.

Los diputados de Neuquén, Entre Ríos, Mendoza y Tierra del Fuego superan por poco los 90 mil pesos mensuales. Los mendocinos manejan 500 mil pesos anuales para donaciones, viáticos y combustible. Los fueguinos de Río Grande y Tolhuin cobran 33 mil pesos más por desarraigo y algunos entrerrianos acceden a vehículos oficiales.

En Río Negro cobran 80 mil pesos de bolsillo y 7000 más si deben alquilar una propiedad en Viedma (sin contar 100 mil pesos mensuales para asesores). Los sanjuaninos cobran 46.500 pesos en blanco y otro 50% en gastos de representación.

En Salta, San Luis y Jujuy, un diputado raso cobra entre 77 y 75 mil pesos. En la quebrada Santa Cruz se dejó de pagar desarraigo, pero un diputado raso cobra 68 mil pesos, además de la movilidad y teléfono. En Chaco, la dieta propiamente dicha es de 31 mil pesos, pero reciben otros 30 mil en gastos sin rendición (además de 60 mil pesos mensuales para contratos).

En La Rioja, un diputado opositor raso cobra 58 mil pesos y puede disponer de 10 mil pesos en ayuda social. Un oficialista embolsa hasta 100.000 pesos por ese mismo concepto. En Tucumán, luego de derogarse los gastos sociales que funcionaban como sobresueldos, un diputado raso cobra 55 mil pesos de bolsillo.

Santiago del Estero cierra la lista, con módicos 41.924 pesos de bolsillo para sus diputados rasos. Pero con un rumor que se repite en otros palacios legislativos del país: que la buena fortuna nunca olvida a quienes levantan la mano apropiadamente.

Fuente: La Nación.