Un descubrimiento argentino podría utilizarse en el desarrollo de tratamientos para los virus Zika y Dengue

Se trata de un mecanismo que científicos del Conicet hallaron en el interior de las células. Lo señalaron como clave para el proceso de maduración de los virus como los transportados por el mosquito Aedes aegypti.

Sin dudas la noticia científica de las últimas horas en el país fue el estudio publicado en «The Journal of Biological Chemistry» y realizado por científicos argentinos. Del estudio participaron Luis Benito Pérez Socas, del Ciquibic, del Conicet y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), y Luis A Bagatolli, del Instituto de Investigación Médica Mercedes y Martín Ferreyra (Inimec) que depende del Conicet, y de la UNC.

«Nuestro descubrimiento permite pensar en el diseño de posibles terapias antivirales contra el dengue y el zika», explicó Ernesto Ambroggio, uno de los líderes del estudio e investigador del Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (Ciquibic), que depende del Conicet.

Este estudio «encontró que las proteínas cápside (escudo protector) de los virus de dengue y zika son capaces de unirse en un mismo evento coordinado a membranas lipídicas y ARN viral formando una nueva fase que se la conoce como de ‘gotas líquidas'», explicó Ambroggio a la agencia Télam.

Además señaló que para comprender el significado de este descubrimiento hay que explicar lo siguiente: «Al igual que el nuevo coronavirus, los virus del dengue y zika tienen en su interior una molécula de ARN que contiene la información genética para multiplicarse una vez que infectan a una célula».

Luego explicitó: «Para lograrlo, el material genético debe despojarse de su ‘escudo protector’ formado por la proteína de cápside del virus, que actúa recubriendo al ARN para preservar su integridad. De esta forma el ARN atraviesa dos pasos cruciales: debe reclutarse (protegerse) para formar nuevos virus y liberarse para multiplicarse; dos pasos que se conocen como encapsidación y desnudamiento. Durante la encapsidación, además de cubrirse con la proteína de cápside, el virus recluta lípidos que sirven como una segunda cubierta o barrera protectora».

«En este trabajo estudiamos cómo son los procesos fisicoquímicos que permiten que el ARN del virus se asocie con los elementos de protección que constan de la proteína de cápside y de los lípidos» explicó Andrea Gamarnik, directora del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir (FIL) e investigadora superior del Conicet.

Gamarnik, Ambroggio y colegas descubrieron que las proteínas de cápside de los virus de dengue y zika pueden, de manera simultánea, empaquetar el ARN viral y unirse directamente a los lípidos de una estructura celular llamada «retículo endoplasmático» para así formar los nuevos virus que saldrán de la célula.

«Esto es novedoso ya que soporta, y amplía, el rol de las proteínas de cápside no sólo como partenaires del ARN, sino como directoras de la ubicación correcta del material genético a nivel subcelular para la formación de las nuevas partículas virales», explicó Ambroggio.