Los bastones largos de la Policía esta vez salieron en defensa de Rogelio Nerón, el wichí que llegó al gobierno empujado por las comunidades que anoche fueron apaleadas por reclamar asistencia.

Tras cortar la Ruta Provincial 54 en busca de diálogo, los miembros de la comunidad Santa Victoria 2 tomaron el edificio municipal de San Victoria Este, municipio que encabeza Rogelio Nerón, el hombre que en diciembre alegró a miles de salteños que celebraron como propio el primer triunfo electoral de un originario en la provincia. De aquellos festejos nada queda. El cacique de la comunidad Santa Victoria 2, Abel Mendoza, explicó a este medio las razones que motivaron las protestas: falta de distribución de módulos alimentarios, recorte en la entrega de ticket por el cual los beneficiarios reciben 300 pesos mensuales, falta de obras.

CUARTO le recordó a Mendoza que la situación de pandemia pudo generar dificultades y demoras obvias. Mendoza relativizó el planteo: «Hasta el día de hoy (por el miércoles) nosotros no tenemos un diálogo concreto. No hay personas que coordinen como corresponden», resaltó. Insistimos en que Nerón representaba el primer intendente wichi de la provincia y que la situación había despertado expectativas para las castigadas comunidades del lugar. Sobre ello el cacique Mendoza opinó: “Justamente por eso es el repudio. Nosotros pusimos la esperanza, las ganas de seguir trabajando políticamente y cumplir los sueños de hace mucho tiempo. Entonces es como que nosotros sufrimos una decepción total”.

Hoy pueden sumar un motivo más a la decepción: miembros de Infantería arremetieron contra ellos anoche. Los medios resaltan que la orden fue dada por el juez Aramayo a pedido del fiscal Cazón, aunque omiten el dato más triste: la “institucionalidad” blanca corrió al auxilio de un jefe comunal wichi que terminó dando a sus hermanos el mismo trato que durante siglos les dieron los blancos.

Abel Mendoza contó a Salta/12 que el procedimiento se inició antes de la medianoche, que hubo violencia y que un hombre resultó con una fractura en un brazo. Se trata de Leopoldo Gabi, de la comunidad wichí Alto La Sierra, de donde es oriundo el intendente: «Echaron al suelo la olla y la comida y las mujeres fueron manoseadas». Fue «totalmente un abuso», denunció el vocero, quien en distintos audios que envió por WhatsApp se manifestó preocupado por el secuestro de una bandera argentina «grande» que tenían consigo y que les fue quitada por los policías. «Ellos se reían, se tironeaban la bandera», contó. «Dijeron que somos indios de mierda, que estamos ahí haciendo complicar a la gente, decían que nos iban a matar porque no servimos para nada, se reían», sostuvo.

«El gobierno de Salta por qué no intervino», interrogó. Dijo que lo sucedido «es muy doloroso» para ellos, porque «por todos los gobiernos pareciera que estamos desamparados cada vez más».