Lo hacía mientras estaba detenido y siendo juzgado. Uno de los cargamentos fue incautado en un control de nuestra provincia.

Una de las conversaciones interceptadas por la justicia involucra a Daniel «El Rengo» Aguilera (39), ex jefe de la barra brava de Godoy Cruz, preso en la Penitenciaría de Mendoza; y a Cristian Oliva (35), su mano derecha y contacto con el mundo exterior. La misma es de agosto de 2017 y el primero le recrimina al segundo que la “piedra de cocaína” es muy dura. Es una de las muchas charlas comprometedoras usadas como prueba en un juicio oral que terminó el jueves 30 de julio.

Aguilera fue condenado a 12 años de prisión por ser organizador de una asociación ilícita dedicada a la comercialización de estupefacientes; ocho años para sus dos laderos (uno de ellos Oliva) y dos años de prisión para dos penitenciarios por el delito de «incumplimiento de los deberes de funcionario público» (dejarle entrar celulares al penal y sobre todo droga, entre otras prebendas varias).

“Fue un juicio interesante. Y tan interesante como el juicio fue lo que pasó por fuera del debate: preso y todo, Aguilera se las ingenió para cerrar un trato con un proveedor de cocaína boliviana y armar la logística de una encomienda con 5 kilos de droga despachada desde Tartagal el 23 de julio”, resaltó la cobertura del diario Clarín. La droga fue interceptada en Salta el día 25 y el fiscal federal a cargo del caso decidió cambiarla por harina y hacer una entrega controlada. Así, dos días después del veredicto, el sábado 1° de agosto se descubrió que el destino de la droga era el clan Aguilera.

«El 25 de julio del 2020, la Sección Seguridad Vial ‘Cabeza de Buey’, dependiente del Escuadrón Núcleo 45 Salta de Gendarmería Nacional, apostado sobre la ruta nacional 34/9 retuvieron una encomienda procedente de Salvador Mazza, con destino Mendoza», dice el parte de Gendarmería y detalla que la droga fue detectada por el perro antidrogas Tango, que empezó a rascar la encomienda.

En total se desplegaron ante el animal 17 paquetes y Tango no dudó: marcó la encomienda donde estaba la cocaína. La investigación quedó a cargo del fiscal Ricardo Toranzo, titular del Área de Delitos Complejos, quien en el marco del sistema acusatorio del nuevo Código Procesal Penal Federal decidió pedirle autorización al juez federal Miguel Medina para cambiar la droga (5,4 kilos de cocaína), dejarla seguir viaje y ver quién era su comprador en Mendoza.

La primera pista sobre el dueño de la cocaína se tuvo el sábado 1° de agosto cuando una mujer fue detenida al retirar la encomienda. Resultó ser una ex pareja de «El Rengo», con quien tiene una hija de cuatro años. La mujer había recibido instrucciones expresas de Aguilera para ir a buscar el paquete. Todo vía celular y en días y horarios que coinciden con las audiencias del juicio.

Esta audacia no sorprende por parte de Daniel Aguilera: de hecho, la condena del jueves pasado contra «El Rengo» fue por manejar la banda desde adentro de la penitenciaría tanto para vender droga fuera como dentro del penal.

Aguilera no solo es considerado un pesado en el fútbol. En la investigación preliminar que derivó en el juicio oral se lo relacionó con el tráfico a gran escala de marihuana desde Paraguay hacia Chile, haciendo la triangulación en Mendoza. «Muchas de estas operaciones son financiadas por un grupo de personas de nacionalidad colombiana y una de nacionalidad mexicana», dice un dictamen de la la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) fechado en 2017.

Ese año «El Rengo» fue detenido en marzo acusado de golpear a su ex esposa. Quedó preso porque tenía una condena anterior: el 28 de abril de 2013, había sido sentenciado a 2 años y medio de cárcel por «abuso de arma de fuego» en el juicio que había comenzado como doble intento de homicidio.