De Salta para el mundo | Hoy es el Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas en homenaje a Lola Mora

La celebración recuerda el natalicio de Lola Mora. Ocurrió en el departamento salteño de La Candelaria el 17 de noviembre de 1866. Su talento artístico y su lucha por los derechos de las mujeres son un legado invaluable.

Nació en el campo salteño (La Candelaria) y a los 11 años se mudó con su familia a San Miguel de Tucumán. A los 18 años murieron sus dos padres y quedó a cargo del marido de su hermana mayor.

Comenzó a estudiar dibujo, pintura y retrato con Santiago Falcucci, un maestro italiano que había llegado a la ciudad en 1887, el primero en inculcarle su estilo neoclásico italiano, que luego perfeccionó en Roma a través de una beca para estudiar pintura obtenida del gobierno Nacional, de corte conservador. Tenía 29 años. Antes había logrado el favor del público local después de presentar las carbonillas de los gobernadores tucumanos desde 1853.

En Roma estudió dibujo con Francesco Paolo Michetti pero conoce al escultor Giulio Monteverde, considerado el nuevo Miguel Ángel de la época, y cambió el dibujo por la escultura para siempre. Vuelve unos años después y logró encargos del Estado Nacional, entre otros, el de la famosa Fuente de las Nereidas, para la cual volvió a Roma a realizar sus figuras junto con tres ayudantes: era un trabajo colectivo por su magnitud.

Fue su época de máximo esplendor, vivía en un palacio y hasta la visitaban reinas y príncipes. Años después volvió a Buenos Aires con sus figuras para emplazar la famosa fontana, conocida hoy como fuente Lola Mora, uno de los pocos casos en que la obra se identifica de tal modo con su creadora. Las figuras desnudas escandalizan a la moral de la época que no creía que fueran dignas de emplazarse en la Plaza de Mayo frente a la Catedral Metropolitana.

A los 42 años se casó con Luis Hernández Otero, 17 años menor, hijo del ex gobernador de la provincia de Entre Ríos. Lo había conocido en el Congreso Nacional donde era empleado cuando la escultora trabajaba en su fachada e incluso habría sido su alumno. Unos años más tarde se separaron.

“Nadie hablaba de paridad de género cuando Lola Mora nació. Sin embargo, con sus herramientas se construyó a sí misma y marcó un camino para sus congéneres, apelando a una empeñosa rebeldía en tiempos de sumisión y sometimiento. Pensemos que si ser artista era poco honorable para un hombre, cuánto más indecoroso podía verse que una mujer, maza en mano, anduviera trepada con poses poco femeninas sobre bloques gigantes de mármol de Carrara”, destacó hoy Mariela Blanco, autora del libro “Leyendas de ladrillos y adoquines”.

Las obras de Lola Mora están repartidas por el país. En Tucumán se hallan en el Monumento a Juan Bautista Alberdi ubicado en la plaza homónima (1904); la escultura alegórica de La Libertad emplazada en la Plaza Independencia (1904); en el Museo Histórico Provincial Presidente Nicolás Avellaneda se pueden ver los 23 retratos de los gobernadores provinciales realizados con carbonilla por la artista en 1894; en el Museo Casa Histórica de la Independencia se hallan los dos monumentales altorrelieves en bronce representando uno la Junta de Gobierno del 25 de Mayo de 1810 y el otro la Declaración de la Independencia el 9 de Julio de 1816 (1904).

En CABA está la fuente de las Nereidas emplazada en la Costanera Sur (1903); se pueden ver en la Avenida Entre Ríos, situados a ambos lados de la escalinata principal del Congreso Nacional, los calcos de los dos grupos escultóricos representando la Libertad, el Comercio, la Fuerza, la Paz, el Trabajo y la Justicia (los originales de 1907 hoy en San Salvador de Jujuy, los calcos de 2014), en la Casa Rosada se exhibe el busto del presidente Luis Saénz Peña (1905) y el tintero de bronce realizado originalmente para la presidencia del Senado de la Nación (1906); la escultura El Eco (1906) en el ex Zoo actual Ecoparque que formaba parte del monumento a Aristóbulo del Valle situado originalmente en los Bosques de Palermo; y finalmente las esculturas realizadas para el mausoleo de la Familia López Lecube en el Cementerio de la Recoleta (1912).

En el Palacio Municipal de La Plata se halla el busto de Aristóbulo del Valle (1906), fragmento superior del monumento que se emplazó originalmente en los Bosques Palermo; en San Isidro, en el Museo Municipal Dr. Horacio Beccar Varela emplazado en la antigua Quinta Los Ombúes, se exhibe una figura representando a una mujer quitándose el calzado (1907) como así también el busto de Mariano González (1909). En la ciudad de Avellaneda en la plaza Adolfo Alsina se encuentra el Monumento a Nicolás Avellaneda (1913); en la ciudad de Bahía Blanca frente a la Universidad Nacional del Sur se halla una fuente con dos figuras realizadas por la artista que se emplazaron originalmente en la residencia de la familia Paz-Anchorena en la Ciudad de Buenos Aires.

En la ciudad de San Salvador de Jujuy, en los jardines de la Casa de Gobierno, se exhiben las esculturas la Libertad, la Justicia, el Progreso (antes el Comercio) y la Paz, emplazadas originalmente en la fachada principal del Palacio del Congreso Nacional en Buenos Aires (1907). En la plazoleta Maipú se encuentra la escultura el Trabajo que formaba parte de los grupos del Congreso; y finalmente en la Plaza Hipólito Yrigoyen del barrio Ciudad de Nieva se encuentran los leones representando la Fuerza.

En la ciudad de Rosario de Santa Fe, en el Pasaje Juramento, se hallan ocho grupos escultóricos del inacabado Monumento a la Bandera realizado por Lola Mora. En la ciudad de Corrientes en el acceso al puente interprovincial Manuel Belgrano se encuentra el Monumento al General Carlos de Alvear (1907), escultura emplazada originalmente en el Salón Azul del Palacio del Congreso Nacional.

En la Plaza Rivadavia de la ciudad de Córdoba se halla el Monumento al Dr. Mariano Fragueiro (1907), escultura emplazada originalmente en el Salón Azul del Palacio del Congreso Nacional. En la ciudad de San José de Jáchal (San Juan) en la Plaza General San Martín se encuentra el Monumento al Dr. Francisco N. Laprida (1907), escultura emplazada originalmente en el Salón Azul del Palacio del Congreso Nacional.

En el Parque San Martín de la ciudad de Salta está el Monumento al Dr. Facundo Zuviría (1907), escultura emplazada originalmente en el Salón Azul del Palacio del Congreso Nacional. En la localidad de El Tala se halla la finca El Dátil (propiedad privada), sitio donde los salteños aseguran que nació Lola Mora (aunque ella expresó que era tucumana).