En 2007, el actual gobernador fue por afuera del romerismo y consiguió derrotar al hasta entonces hombre fuerte de la provincia.

Las elecciones de 2007 fueron históricas en nuestra provincia. Se terminaba la gestión de Juan Carlos Romero despues de tres períodos consecutivos que habían comenzado en 1995. Doce años después llegaba el turno de Juan Manuel Urtubey, que sorprendió a todos y le arrebató el poder al romerismo.

Walter Wayar y Javier David conformaron la lista oficialista que buscaba continuar con la gestión romerista. El propio Romero era candidato a senador por el mismo espacio, mientras que Gustavo Sáenz buscaba ser concejal. Pablo Kosiner, Miguel Isa, Manuel Santiago Godoy, Guido Giacosa, Rubén Fortuny, Sonia Escudero, Jorge Guaymás, Mónica Petrocelli, José Luis Gambetta, Marcelo López Arias y Alfredo Petrón, entre otros, formaban parte del aparato oficial.

“En esta nueva etapa, mi gobierno hará todos los cambios necesarios que beneficien la calidad de vida de cada uno de los salteños”, anticipaba Walter Wayar en sus avisos de campaña. Prometía crear 50 mil puestos de trabajo, incorporar móviles policiales y tres mil nuevos efectivos. También brindar un presupuesto adecuado a la educación y construir 30 mil viviendas.

Del otro lado estaba la alianza entre el Frente Para la Victoria y el PRS, que presentaba la fórmula compuesta Juan Manuel Urtubey – Andrés Zottos. En los avisos de campaña se podía leer: “Porque hace falta valor para animarse a cambiar lo que anda mal. Porque hace falta valor para animarse a votar libremente después del miedo que se ha querido meter en esta campaña. Porque hace falta valor para creer que Salta puede ser una provincia más justa e integrada plenamente al proyecto nacional, sin especulaciones”.

“Voy a dar una fuerte pelea para romper con la alta concentración económica”, prometía Urtubey, y agregaba que “la herramienta para garantizar una mayor distribución de esa riqueza en la provincia” sería “la micro, la pequeña y la mediana empresa”. Contaba con el apoyo del gobierno kirchnerista.

Urtubey había abandonado completamente el romerismo de donde había surgido. El actual gobernador criticaba a su ex jefe asegurando que representaba un modelo de fuerte concentración de poder y que beneficiaba sólo a los grandes empresarios. Romero, por su parte, se mofaba de Urtubey recordando los elogios que éste le había hecho en el libro Sembrando Progreso, de 1999. Allí, Urtubey aseguraba que Romero había sido el “restaurador” de Salta. “Los que hacen del cambio de partido o de ideales una práctica, no hacen política sino oportunismo electoral. Sólo les interesa sacar pequeñas ventajas de la coyuntura”, decía Romero en El Tribuno.