La cifra fue menor a la anticipada por las consultoras privadas que auguraban un incremento del 3,5% en promedio.

Durante el mes de enero 2020 la inflación trepó al 2,3%; poco más de un punto por debajo de lo que auguraban las consultoras privadas. En la interanual, tenemos entre igual mes de 2019 y el de este año una inflación que llega al 52,9%.

Lo que destaca la prensa especializada es que según esta medición del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicada ayer, hubo una desaceleración en la escalada inflacionaria. El dato de diciembre 2019 nos daba un 3,7%.

De hecho, se trata de la menor variación de precios desde julio de 2019, cuando hubo una inflación del 2,2%. Desde entonces, el IPC mensual no bajó de 3,3%, con un pico de 5,9% en septiembre, tras la devaluación ocurrida luego de las PASO. En la Ciudad de Buenos Aires, el IPC porteño estuvo en sintonía con el nacional y fue 2,4%.

En concreto, los mayores aumentos estuvieron concentrados en recreación y cultura (5%) y en alimentos y bebidas, con 4,7%, el doble del promedio mensual. Se trata de un rubro sensible por el impacto que tiene en los niveles de pobreza. «En las subas se destacan carnes y derivados e infusiones, azúcar, dulces y golosinas», señala el informe del INDEC.

También hubo incrementos por arriba del promedio en los sectores bebidas alcohólicas y tabaco (4,3%), restaurantes y hoteles (4,2%) y bienes y servicios varios (3,1%). En tanto, aumentaron por debajo de la media: transporte (1,5%); prendas de vestir y calzado (1,1%); vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,6%); educación (0,5%), y comunicación (0,1%).