Los datos previos al escenario electoral no auguran una mejora, sino todo lo contrario. A un mes de las PASO, todo va rumbo a empeorar.

Los indicadores publicados recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos indican que la industria argentina tuvo una baja del 1,9% respecto a los niveles del mismo periodo pero de 2018. En los primeros siete meses del 2019, la caída acumulada llegó al 8,4%. Sin embargo hubo una “mejora” del 3% respecto al mes de junio.

Lo que auguran especialistas en la materia no es para nada alentador. De cumplirse los pronósticos, tras la crisis de agosto, la caída continuará. El descenso en la actividad como en el empleo son notorios. Miguel Acevedo, presidente de la central fabril, afirmó que la industria se encamina a una caída de 15% desde sus niveles del 2011. Dijo que “la muy incipiente mejora de julio se dio, en el mejor de los casos, de forma estadística y contra niveles bajísimos, en pleno escenario de destrucción manufacturera”, registra BAE Negocios.

El director del Centro de Estudios de la UIA, Pablo Dragún, le dijo a ese medio: “El número de julio ya quedó demodé. Ahora se descalibró todo. Algunos procesos productivos siguen pero el problema es que los empresarios no saben cuál es su rentabilidad. Desconocen el valor de recomposición de insumos y demás. Antes de agosto esperábamos una tenue recuperación pero ahora se hace difícil prever algo así. La devaluación pega en el consumo y la falta de financiamiento del capital de trabajo es grave. No se puede planificar con este contexto macro”.

“En el mejor de los casos se estaba avizorando un piso. A partir de abril del 2018, la fuerte devaluación, la suba de las tasas de interés, y la caída del consumo fueron un combo que llevaron a contraer la producción manufacturera 8,4% en lo que va del año. Los relativos buenos datos del mes de julio parecen haberse marchitado ese mismo mes. El desenlace de las elecciones PASO parece haberle quitado cualquier impulso”, coincidieron desde ACM.