Desde la Unidad de Delitos Económicos Complejos y la División de Delitos Económicos emitieron recomendaciones sobre todo para adultos mayores.

La modalidad de estafas conocidas vulgarmente como “cuento del tío” es de las más comunes. Suele realizarse aprovechando la inocencia o ignorancia de la víctima. Para cuando pueden notar el timo ya suele ser tarde.

El tiempo de pandemia y cuarentena no está exento de esta posibilidad. Por ello desde el Ministerio Público Fiscal de Salta emitieron una serie de recomendaciones para reconocer este accionar a tiempo.

Detallan tres modalidades que suelen ser frecuentes y podrían ser ahora muy utilizadas por los estafadores virtuales y telefónicos. Las víctimas de estas estafas deben dar conocimiento inmediato al sistema de Emergencia 911.

Una de ellas se hace llamando a un fijo o celular. Quien llama se hace pasar por un trabajador de entidad bancaria o similar, como ANSES. Entonces pide corroborar las cuentas para operar con home banking o actualizar los datos del usuario, debido al período de cuarentena. En este caso recomiendan no portar ningún tipo de información.

En otra de las estafas más conocidas, con la llamada falsa intentan engañar al interlocutor haciéndose pasar por un familiar cercano. El estafador dice ser un hijo o nieto, imposta la voz y manifiesta que sufrió un accidente de tránsito y que no puede hablar. Luego pasa el teléfono a un supuesto médico, también falso, quien expresa que se debe operar de urgencia a la supuesta y solicita dinero en efectivo para el pago de la intervención, advirtiendo que para ello enviarían a una persona o móvil policial a retirarlo. Inmediatamente, aparece en el domicilio una persona que se presenta como encargada de llevar el dinero al hospital, quien lo toma y escapa.

En la tercera forma de timo difundida por la Unidad de Delitos Económicos Complejos y la División de Delitos Económicos, un desconocido llama a un número de línea fija, generalmente dirigida a un adulto mayor y le advierte que un familiar fue secuestrado. Exige dinero para la liberación en efectivo o por transferencia bancaria, para lo que aporta un número de cuenta; o en su defecto el aporte de datos de tarjetas de crédito y débito. En algunos casos la voz suele parecerse a un tono de origen extranjero latino.