A un oranense le dieron la pena en ejecución condicional y además deberá tratarse en un centro contra las adicciones.

A Luis Gustavo Alarcón le dicen “Coya”, tiene 23 años y según consta en su prontuario, en el mes de febrero se resistió a un arresto en San Ramón de la Nueva Orán. Por eso lo condenaron a seis meses de prisión en ejecución condicional. A los ojos de la justicia resultó ser “autor responsable del delito de resistencia de la autoridad en concurso y lesiones leves agravadas por ser en perjuicio de personal policial”

Entre los pocos detalles que dan desde prensa del Poder Judicial de Salta, está que Alarcón ingresó a unos cañaverales “con actitud sospechosa, y fue advertido por personal policial que se encontraba en el lugar”.

No se especifica dónde estaban los cañaverales, tampoco se dice qué ingresó a hacer ahí el sospechoso, ni por qué el personal policial estaba en la zona. Lo que sí se detalla, es que tras ser sorprendido por la ley, el “Coya” no quiso irse sin presentar batalla. Se puso firme y a plan de puño le dio masa a los vigilantes.

De todas maneras quedó detenido. Se presentaron cargos en su contra y en las horas pasadas el juez de Garantías 2 de Orán, Claudio Parisi, le impuso, además de los seis meses en condicional, la obligación de someterse a un tratamiento en el Centro de Adicciones TINKUS.  En caso de no hacerlo, podría dejarse sin efecto la condicionalidad de la pena, y ordenar que sea de cumplimiento efectivo.