Son algunas de las desesperadas frases de vecinos de esa localidad a medios de la ciudad de Ledesma. Ubicada a 170 kilómetros de Salta Capital y cercana a las ciudades del departamento de Orán, la ciudad jujeña vive una situación dramática.

“El sistema de salud está colapsado”, declaró a la sección local del diario Página 12 Juan Carlos Córdoba, de la corriente sindical Marina Vilte y vecino de Ledesma. “Llegamos al punto de que la gente muere en su domicilio y los enfermos se deben trasladar por sus propios medios a la capital porque no hay camas”, al tiempo que afirmaba que en el hospital sólo hay 8 respiradores para una ciudad de 70 mil habitantes.

Por los relatos, la situación colapsó el fin de semana. El comisario de Libertador, Pablo Calizaya, dijo en una entrevista emitida por Canal 2 de Jujuy, “durante el fin de semana tuvimos una gran cantidad de personas que fallecieron en sus hogares. Fueron 14 desde el primero de agosto”.

Morales visitó el Hospital de Libertador el jueves pasado. Inauguró un nuevo “tubo de oxígeno para garantizar el oxígeno en el Hospital”, dijo al hablar con la prensa local. Afirmó que se utiliza el tratamiento del ibuprofeno usado en Córdoba  y pidió que los involucrados en una situación ya desbordada “no bajen los brazos”.

El coordinador del COE provincial jujeño, Omar Gutiérrez, en tanto, mostró su preocupación dado que en toda la provincia y en Libertador “el coronavirus está produciendo muertes no solo en personas de riesgo y adultos mayores, sino también en personas jóvenes”. Pero adjudicó la situación a “la conducta social y cómo nos comportamos”.

“La pompa fúnebre pasa por enfrente de las casas donde las familias (del fallecido), están aisladas. Asi que se para un rato el auto para que saluden desde una ventana”, contó Pablo Lazarte, delegado del SOEAIL, quien además está al frente del servicio de sepelio en manos del Sindicato. El servicio es chico, y normalmente se hacen hasta dos sepelios por mes. En cambio, “en la última semana tuvimos 8 servicios”, contó. Afirmó que cuando el COE retira el cuerpo lo pone en una bolsa y va directo al cajón que se lo cierra para ser trasladado al cementerio. “Al menos seis de ellos deben haber fallecido por Covid, los otros no sé. Pero no se está haciendo velorio para nadie”, comentó.

Lazarte también trabaja en la empresa Ledesma. Empezó a tener síntomas a mediados de julio y le dieron licencia por 14 días. Nunca le hicieron un test o una PCR tras concluir el aislamiento. “Hasta ahora no recuperé el olfato. Y volví a trabajar el 30 de julio”, dijo a Salta/12.  El ingenio reconoció en un comunicado que en la empresa son 221 los trabajadores con coronavirus y 7 los fallecidos. Para Lazarte, los decesos son 9 (más sus familiares directos), y muchos más los trabajadores infectados.

Fabián Guerrero es médico clínico generalista y director médico de la OSPAIL, obra social del SOEAIL. El sanatorio de la obra social no tiene terapia intermedia ni intensiva, por lo que trabaja directamente con el sector del sistema privado de salud de San Salvador de Jujuy. Pero ante un sistema desbordado “no tenemos respuesta desde el sector privado, menos del público. Llamamos y tenemos todo lleno. No se puede derivar a los pacientes. Los pacientes se nos mueren sin poder acceder a un respirador”, contó.

Añadió que ante la decisión del gobierno provincial de centralizar todo el sistema privado y público de salud en sus manos ahora se debe dirigir al COE provincial para que designen las camas para los casos más graves. “Tengo colegas del (Hospital) Orias que cuentan que se le mueren en la guardia dos o o tres por no tener respiradores y tampoco se los puede derivar”.

En un panorama sin salidas visibles por ahora, Guerrero dijo que con “los colegas estamos por tomar decisiones porque no sabemos qué hacer”. “¿Y a cuáles decisiones se refiere doctor?”, preguntó SaltaI12. “A (decidir) quién puede usar un respirador”, respondió el médico.