Mientras en Jujuy la situación supera en drama a lo que ocurre en Tucumán y en Salta, en estas provincias ya se admite circulación comunitaria tras aumentar más de un 400% los contagios en un mes. Alertas en Santiago del Estero.

Nadie duda de que la situación de Jujuy es por lejos la más dramática de todas. No sólo pasó de 480 casos a 4.036 en un mes; sino que también en la provincia gobernada por Gerardo Morales denuncian que hubo fallecidos sin atención médica. Justamente esa es la foto que quieren evitar los políticos de todo el planeta, más allá de comparaciones en los números de contagios.

Municipalidad de Salta

Pero en otras provincias de la región la situación también preocupa. En Tucumán los casos aumentaron más de un 400% en un mes. La provincia más poblada del norte argentino sumó ayer 32 casos, una cantidad que comparada al área metropolitana parece irrisoria, pero tiene en vilo al gobierno de Juan Manzur. La principal preocupación es un eventual colapso en la capital y sus alrededores, un aglomerado de más de 1 millón de habitantes. En Salta la situación es similar a la tucumana: en un mes, la provincia de Gustavo Sáenz pasó de tener 90 casos a 746; mientras en Santiago del Estero ayer se registraron 21 contagios y en un mes el número de infectados pasó de 36 a 178 casos en un mes.

Medios nacionales como La Política Online aseguran que hay preocupación entre los gobernadores con que el NOA se convierta en un epicentro de una segunda ola de la pandemia en Argentina. Tampoco es raro que en cada jurisdicción haya una puja: el ala sanitaria pide mayores restricciones a la circulación y el ala económica pide abrir.