Contrabando | La «aduana paralela» del intendente Méndez llegó a la prensa boliviana

Medios del vecino país tomaron el caso que estalló en la frontera salteña. Destacan el cobro de 150 mil pesos a los camiones que llevaban mercadería de manera ilegal.

El caso del intendente de Salvador Mazza, municipio que colinda con Pocitos –  Yacuiba (Bolivia), fue tomado por la prensa boliviana con menos sorpresa que en Salta. Destacan que el paso fronterizo abierto por Rubén Méndez tuvo su momento de auge en plena pandemia y debido a que los productos argentinos han generado un mercado próspero en el contrabando internacional. Señalan por ejemplo que «la mercadería argentina de contrabando sigue penetrando libre por las fronteras tarijeñas y del resto del país, llegando a copar los mercados locales».

En la misma nota, que toma el caso de Méndez y la investigación por enriquecimiento ilícito que derivará en la intervención del municipio, la prensa boliviana habla de la existencia de «una aduana paralela legal para aquellos productos que llegaban con los papeles en orden, en tanto otra funciona para aquellos envíos flojos de papeles, que encubren una venta colosal dentro de los límites del país, pero que en realidad en pocas horas se transforma en una seudoexportación de bienes, pagados en dólares desde la República Plurinacional de Bolivia».

Sin embargo indican que las autoridades de la Aduana Nacional de Bolivia aún no se han pronunciado al respecto. «El contrabando es masivo y la maniobra quedó al descubierto en los primeros meses del 2021. Nuestro matutino se hizo eco del secuestro de decenas de camiones cargados de cereales que tenían como destino fincas improductivas de Salvador Mazza y el Chaco salteño, lindantes con la vecina Bolivia», acotan posteriormente.

También recordaron el caso de junio de 2021, cuando se detuvo a un comandante de Gendarmería de Aguaray y a otras personas en una clara movida de contrabando. Entonces se supo que los dueños de la carga pagaban entre 150 y 200 mil pesos argentinos por camión, «y así avanzaban hacia la frontera con la cobertura federal. Se liberaba la zona para el paso ilegal de los transportistas. El engranaje estaba completo».