Son casi 10 puntos por encima de la media nacional. El conglomerado Salta sigue en el bochornoso podio del empleo informal.

Empleo informal, en negro, sin aportes, menos obra social, ni qué decir otro tipo de seguros. Esa es la condición en la que casi la mitad de las y los trabajadores de Salta deben desempeñar sus funciones. Al menos así lo asegura el INDEC.

No es una novedad que nuestra provincia sea una de las más negreras a nivel nacional. Hace ya muchos años que el índice se mantiene, o sube. A fines de 2017 el porcentaje de empleo informal era cercano al 42 por ciento. Un año después trepó 4 puntos, sobrepasando el 46 por ciento. La media a nivel nacional se sitúa, para el mismo período, en poco más del 35 por ciento.

Según otros datos del INDEC, los últimos tres meses del año pasado (2018), hubo 27 mil personas desocupadas en Salta. Eso significa casi el 9 por ciento de la población que está en condiciones de trabajar y que busca trabajo. Es el porcentaje más alto de la región NOA.

Y ¿qué sucede con quienes sí tienen trabajo? Pues según las mismas estadísticas, un 25 por ciento intentó cambiar de trabajo o bien sumar uno al que ya tienen. Son 74 mil las personas que estuvieron en la búsqueda de otra ocupación, 7 mil más que un año atrás y 5 mil más que en el trimestre anterior.