El gobierno de facto en el vecino país amenazó a la delegación local que analiza violación a los derechos humanos. Las fuerzas los retuvieron para intimidarlos.

La persecución a la prensa internacional en Bolivia se intensificó y ahora el gobierno de facto amenazó a la Delegación Argentina que viajó a monitorear la violación a los derechos humanos. “Anden con cuidado” porque “los estamos mirando, los estamos siguiendo”, advirtió el ministro Arturo Murillo.

Al llegar, la comitiva argentina fue recibida con golpes por simpatizantes del derechista Lius Fernando Camacho, uno de los líderes de la dictadura que encabeza Jeanine Añez junto a Carlos Mesa y las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

Uno de los integrantes de la Delegación, el titular de ATE Capital, Daniel Catalano, señaló que las fuerzas rodearon el hotel donde se alojaron y advirtió por la incertidumbre acerca del relevamiento que están haciendo tras la persecución a periodistas por sedición.

“No está garantizado si quiera que podamos sacar las carpetas con las que estamos trabajando”, señaló Catalano al tiempo que dijo estar trabajando para rescatar testimonios de víctimas y familiares de la represión del gobierno de facto en una parroquia.

En diálogo con FM Noticias 881, el dirigente sindical apuntó: “Hay denuncias de desaparecidos con vida y de cadáveres”. Catalano describió que las paredes tienen balazos por todos lados y que en las calles el Ejército exhibe sus armas largas, además de la cantidad de heridos y señalizaciones para conmemorar a las víctimas fatales.

“Mientras el gobierno de facto nos acusa de terroristas, hemos comenzado lo que vinimos a hacer: tomar testimonio de las diferentes violaciones a los Derechos Humanos que está sufriendo el pueblo boliviano”, comunicó la Delegación en Twitter. Esta comitiva está integrada por referentes de organizaciones sociales y derechos humanos.