Las escuelas privadas, que tienen más de 3 millones de estudiantes en todo el país, corren riesgo de cierre por la morosidad en las cuotas que en algunos casos llega al 70 por ciento mientras las clases siguen suspendidas.

A esa situación de por sí grave, se le suma otra que por estos días comenzó a conocerse: las escuelas privadas en su mayoría no cobraron por el mes de abril el Plan de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) que el Gobierno lanzó para pagar el 50% de los sueldos de las Pymes.

“Muchas escuelas no habían podido ingresar al programa por trabas burocráticas ya que no pueden cumplir con el requisito de facturar como máximo hasta un 5% más que en abril/mayo 2019. Algunas de ellas facturan en forma manual y no están bancarizadas, por eso le pidieron al ministro que les deja abrir los establecimientos para que los padres puedan ir a pagar las cuotas”, resalto el sitio LPO.

Por su parte, el ministro nacional Nicolás Trotta recibió la semana pasada a las cámaras que nuclean a las escuelas privadas, que tienen más de 3 millones de alumnos en todo el país y les prometió que empezarían a cobrar los ATP.

La situación también es alarmante si se proyecta el ciclo lectivo de 2021, no sólo ante la baja en las matrículas privadas por la imposibilidad del pago de los padres sino por el cierre de escuelas privadas que motivará la migración masiva al sistema público. «El 23 o 24 por ciento de la matricula nacional es de gestión privada y estamos acompañando a las familias y a las instituciones educativas», dijo Trotta la semana pasada. El cálculo que hacen los privados no coincide: aseguran que más del 40 por ciento de los alumnos va a escuelas privadas.