El jefe comunal de ese municipio carga con el triste récord de reunir dos pedidos de destitución, pero también con las quejas por las filas que la gente debe hacer desde la madrugada para ser recibidos por el cuestionado intendente.

Se impuso en las PASO por sólo 5 puntos por sobre Manuel Saravia, un vecino que como convencional redactó la carta orgánica municipal hace un par de años y ahora tiene grandes chances convertirse en jefe comunal del municipio. El hecho de representar una “cara nueva” supone una ventaja para Saravia que, sin embargo, cuenta con algunas otras: la confianza del equipo de Gustavo Sáenz que si bien aceptó la adhesión de Gonza, ahora sospechan que trabajó por lo bajo para Leavy.

En San Lorenzo, incluso, circula un audio en que Gonza le garantizaría a Emiliano Estrada su trabajo en favor del tartagalense. A ello se le suma el desprestigio del jefe comunal que ahora suma una nueva mancha por los malos tratos a la ciudadanía. En estos días se viralizó un video en el que se muestran a varias personas durmiendo en la galería del municipio para poder ser recibida por el intendente. Se ven personas en plena madrugada esperando que abra la municipalidad para poder hacer llegar sus reclamos.

Toda crítica cala fuertemente en un Gonza que carga con dos pedidos de destitución. Debemos recordar en julio pasado y tras cincuenta pedidos de informes sin respuesta, se elevó el segundo pedido de destitución en su contra. Es que Gonza había sido destituido por el Concejo Deliberante a principios del 2017. Tras ello, Gonza elevó un recurso para que intervenga la Justicia.

Las irregularidades en el municipio no cesaron y motivaron el nuevo pedido del Concejo. La falta de un presupuesto aprobado supone un manejo a tientas de los recursos. Tampoco se especifican los fondos con los que cuenta el Concejo Deliberante para el desarrollo normal de sus actividades. De esta manera podría ocurrir algo único: un intendente destituido por segunda vez sin que la Justicia siquiera llegue a pronunciarse por la primera.