Clarividencia del artista | 2018: cuando la salteña Lucrecia Martel advertía sobre el avance de la ultraderecha

Lucrecia Martel.

“Puede ser peor que el nazismo”, declaró al diario El País de España en noviembre de aquel año, cuando el progresismo subestimaba experiencias a las que ahora combaten con discursos viejos y poco eficaces.

A veces tener razón antes de tiempo es como no tenerla. En aquel noviembre del 2018 Jair Bolsonaro se había convertido en presidente electo de Brasil, pero las buenas conciencias se consolaban recordando que se había impuesto en unas comisiones con Lula proscripto. Las mismas buenas conciencias interpretaban el deterioro de Donald Trump en EEUU y el fracaso del macrismo en la presidencia del país como una especie de desvaríos individuales que la convivencia democrática estaban poniendo en su lugar cuando poco se sabía de personajes como Javier Milei.

Lucrecia Martel no se comportaba así. Su mirada siempre fue capaz de penetrar en la verdadera identidad de las personas. Sus películas retratan la sociedad salteña de una manera exacta. Lo volvió a demostrar en aquel año de aquel mes cuando participaba del Festival de Cine de Mar del Plata. No hizo foco sobre nuestra provincia, sino que aportó su visión crítica sobre algo que empezaba a afectar igualmente en Salta, el país y la región: el avance de los sectores conservadores hacia los puestos de poder político.

«Es apabullante lo que está pasando en el mundo, el resurgimiento de la ultraderecha, lo veo en todos los países a los que voy, en Europa y América. Es un pensamiento que no es orgánico, porque no tiene una visión total de la realidad sino que se maneja con eslóganes, como Bolsonaro, pero ese pensamiento es exitoso en el actual sistema de medios. Y curiosamente hay sensación de impotencia y creencia de que se va a parecer a algo que ya conocimos. Uno piensa en el nazismo y sinceramente lo que viene puede ser peor, porque ahora la manipulación en las redes es persona a persona», dijo la salteña en una entrevista publicada en esos días por el diario español El País.

«¿Qué otro momento de la humanidad estuvo tan retratado? Desde las cosas más íntimas, que podés encontrar en cualquier página de pornografía, hasta la más trivial y la más solemne. Lo que pasa es que la tecnología permitió una hipernarratividad a una porción de la sociedad que se amplió un poco, pero el sector que estaba subrepresentado ahora desaparece por completo. Y hay una situación que me preocupa mucho -siguió Martel-. La hipenarratividad es sobre todo a través de los teléfonos celulares y los que tienen acceso a backapear conservarán el registro, pero en las comunidades o en los lugares más pobres nadie tiene un disco rígido. Mientras hago este documental y voy a los cerros buscando por los ranchitos a ver si tienen fotos, tengo más posibilidades de encontrar fotos de los años 40, de los años 20, cuando tener una foto era un registro importante para la familia, que de ahora, que la gente joven cree que tiene las cosas pero las van borrando y nadie va backapeando».