Foto: La Gaceta

Denuncian que en el último tramo del recorrido hay repetidos hechos de inseguridad e incluso fueron víctimas de amenazas.

Según detalla la publicación de diario El Tribuno, durante el fin de semana pasado cuatro hechos violentos hicieron recular a los choferes de las líneas 7A y 7B. El relato de los damnificados apunta al sector ubicado en el último tramo del recorrido de barrio Castañares, que colinda con el asentamiento Manuel J. Castilla, en la zona norte capitalina.

Uno de los choferes denunció amenazas, otro narró cómo le reventaron los vidrios de la unidad. Por ello y junto a otros compañeros de la empresa Alto Molino optaron por cortar el recorrido en esa zona entre las 19.00 y las 7.00 del día siguiente. Es decir, los colectivos de ambos corredores (7A y 7B) no recorrerán las últimas ocho cuadras de sus respectivos trayectos en horario nocturno.

“Los choferes hicimos una asamblea esta mañana (por ayer) y todos estamos de acuerdo de tomar una medida de fuerza para que esto se solucione. Nosotros queremos seguridad para el chofer y el pasajero, si no es tierra de nadie”, declaró al diario Pedro Cruz, secretario adjunto de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Salta.

En tanto que desde SAETA, el presidente Claudio Mohr comentó: “La medida es para tratar de preservar a los choferes y también usuarios, queremos evitar otro tipo de consecuencia”, al tiempo que confirmó la modificación de los trayectos y anunció una futura reunión con funcionarios de Seguridad de la Provincia para tratar el tema.

En esa zona el itinerario de ambas líneas será:

  • Sentido al Centro: Control- Av. Reimundin – Av. Jaime Durán – Recorrido habitual
  • Sentido al barrio: Av. Jaime Durán – Av. Reimundin hasta el Control.