Caso Andrea Neri: Huelga de hambre y supuesta infidelidad

“La maté, la maté, ya se acabó la carnereada” habría sido lo que gritó “Chirete” Herrera luego de asesinar a su pareja. Un interno escuchó que Andrea Neri y el imputado discutían en el baño y luego vio que la joven fue arrastrada hacia la celda. Dio aviso pero nadie le prestó atención.

El 5 de enero alrededor de las 14, Andrea Neri fue a visitar a su pareja, Gabriel “Chirete” Herrera, e ingresó junto a su bebé de dos meses a la celda 372 del pabellón E de la cárcel de Villa Las Rosas. Uno de los detenidos vio a la pareja discutir en el baño porque aparentemente ella quería dar por finalizada la relación. Incluso, al irse, el testigo vio que él imputado arrastraba a la joven a la celda. Dio aviso a un guarida pero no lo escucharon.

Chirete salió de la celda a las 14.37, con el bebé en brazos y le dijo a los guardias: “La maté, la maté, ya se acabó la carnereada”. Según la Fiscalía Penal 1, Herrera vio una foto de Andrea Neri con otro sujeto en Facebook y supuso que su pareja le estaba siendo infiel. Esta fue la razón que alegó para justificar el segundo femicidio que efectuó a lo largo de su vida.

Para matarla, Gabriel Herrera usó una gubia que es una especie de cuchillo. Según un detenido, esta herramienta se compra por yerba o azúcar dentro del penal.

Luego de asesinar a su primera esposa, Verónica Castro, en 2006, Herrera agredió a su segunda esposa, Irma Duran en 2012. Tres años después prohíbieron a Adrea Neri el ingreso a la cárcel por lo que el imputado realizó una huelga de hambre. El 6 de enero de 2016, el director de la Unidad Carcelaria N°1 autorizó a Chirete a recibir visitas privadas de Andrea. Casi un año después Herrera la asesinó.

Fuente: El Tribuno