“Cargnello le habla a una sociedad que ya no existe” | El delegado del INADI en Salta sobre la homilía del arzobispo

Gustavo Farquharson se refirió al mensaje del sacerdote durante el Milagro cuando pidió reabrir el debate por la interrupción legal y voluntaria del embarazo. Consideró que “es una intromisión de la Iglesia sobre las leyes del Estado”.

Publicidad electorar - Emiliano Estrada

El delegado del INADI en Salta, Gustavo Farquharson, criticó el mensaje del arzobispo Mario Cargnello durante la reciente fiesta religiosa del Milagro en el que pidió revisar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

“Me atrevo a clamar a quienes tienen la autoridad para hacerlo que se advierta las consecuencias de la evidentemente injusta Ley del Aborto y que se animen a reabrir la posibilidad de debatirla sin tomar partido por ideologías, o al menos a que reglamente la misma para evitar los excesos que terminan dejando a un bebé sin vida como nos ha hecho conocer la triste noticia que nos colocó en la escena nacional” expresó el religioso durante su homilía y el funcionario nacional advirtió que “es una intromisión de la Iglesia sobre las leyes del Estado”.

“Cargnello le habla a una sociedad de hace 50 años y a jóvenes que ya no existen” consideró Farquharson y explicó que “les pide a los jóvenes que se casen cuando esos jóvenes tienen otras preocupaciones porque no consiguen trabajo y no pueden tener su propia vivienda para independizarse de sus familias”. “El arzobispo Cargnello debe recorrer más los barrios para saber qué les pasa a los jóvenes y qué pasa en las familias salteñas” enfatizó y añadió que “Cargnello no ve que la familia de la que habla no es la única familia que existe, hay distintos tipos de familias, familias monoparentales, familias con dos papás, familias con dos mamás”.

En su columna semanal por la igualdad y la inclusión y contra la discriminación y el racismo en el programa “Cuarto Oscuro” de FM La Cuerda 104.5, el funcionario del INADI señaló que “preocupa que ese discurso pueda tener penetración en algunas autoridades en una provincia en la que hay muchos colectivos invisibilizados, discriminados y vulnerados. Dios es de todos, todas y todes”, remarcó.

“Todos debemos tener más empatía con la gente, humildemente creo que la Iglesia debería ser más amplia e inclusiva para no cerrar las puertas a muchas personas que existen y forman parte de nuestra Salta diversa.  Dios es de todos, todas y todes” sentenció y, finalmente, consideró que “la Iglesia se opone al aborto y, al mismo tiempo, se opone a la educación sexual integral y a la distribución de métodos anticonceptivos y así no colabora a resolver problemas de nuestra juventud”.