En noviembre era denunciada por estar en un listado que cobraba en Rosario de Lerma sin ir a trabajar, cerca de 40 mil pesos por una clase a la semana.

Apenas fue electa concejal de Capital tuvo que dar explicaciones por figurar en una “lista de ñoquis” que fue denunciada en Rosario de Lerma. Habría cobrado cerca de 40 mil pesos por bailar una vez a la semana en ese municipio. Otros en voz baja denuncian que en los últimos meses la profesora fitness se habría ausentado. Lo que habría cobrado quintuplicaba a colegas que hacían la misma tarea de lunes a sábado.

Influencer y profesora fitness, Candela Correa llegó al Concejo Deliberante a través de una colectora oficialista y ayudada tal vez por su fallida entrevista que se hizo viral por sus yerros, el desconocimiento de la ciudad y el problema de “las hormigas del Huayco”.

Hoy, intenta mantener su perfil mediático a fuerza de una serie de denuncias que no trascienden las redes sociales. Ofuscada por la ausencia de prensa, Correa ayer publicó en su cuenta de Instagram, la necesidad que priorice “los requerimientos de los vecinos en vez de pagar las pautas publicitarias oficiales a los grandes medios hegemónicos (sic)”.

La memoria de la edil capitalina parecería ser, es de corto plazo. La suculenta suma que se habría llevado de Rosario de Lerma no era problema en ese momento para Correa. Sus preocupaciones, aparentemente no pasaban por las “prioridades del pueblo”.

Menos empatía aún tenía con sus colegas que daban clases de lunes a sábado y no llegaban ni a la quinta parte de su salario. Solo en Rosario de Lerma.

La contradicción y el cambio de Correa es tan radical que genera conjeturas sobre lo que esconde la concejal y su batería de acusaciones. Algunos apuntan a un trasfondo político. Otros van más allá y advierten que Correa buscaría seguir teniendo beneficios vip que cuando no era una servidora pública podía tenerlos.