El acuerdo entre ambos gobiernos era por 28 millones de dólares que le permitiría a la Fábrica Argentina de Aviones equilibrar sus finanzas para este año.

Una semana atrás, el mandatario guatemalteco Jimmy Morales, estuvo de visita en Argentina. Ahí junto a Macri posaron junto a las aeronaves militares y anunciaron la compra de dos aviones Pampa III por US$28 millones. Iba a ser la primera vez que se vendieran este tipo de aviones fabricados en Córdoba al exterior. Era una buena noticia, demasiado buena. Hoy, la compra se cayó.

Según indicaron dese  la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), “La Contraloría General de Cuentas de la República de Guatemala recomendó al Ministerio de Defensa Nacional de Guatemala desistir del actual procedimiento para la adquisición de las aeronaves”. Los dos aviones Pampa III iban a ser destinados para el sobrevuelo y la vigilancia de la frontera guatemalteca.

En ese comunicado, además, aseguraron: “Entendemos que esta decisión unilateral de la República de Guatemala, responde a circunstancias propias” que “exceden a la Argentina, dado que el acuerdo se confeccionó en un marco de legalidad y transparencia absoluta, cumplimentando y respetando las exigencias formales, jurídicas y técnicas que garantizan su validez, vigencia y ejecución”.

Hubo reprimendas contra los guatemaltecos, y según informa La Nación, desde la ONG Acción Ciudadana (representa a Transparencia Internacional) pidieron el desafuero del presidente centroamericano por “considerar que incurrió en fraude al evadir la legislación local sobre compras públicas”.