Buscan limitar la importación de vinos. Dicen que para el sector la ley de la oferta y la demanda no funciona

La iniciativa provino de un diputado nacional de Mendoza. Advirtió que la importación aumentó un 90% en el 2017 perjudicando la producción de provincias como las cuyanas y Salta.

Todos los informes sobre el sector coinciden en que la industria vitivinícola está amesetada por una serie de cuestiones que incluyen el boom del consumo cervecero, las dificultades impositivas, cambiarias y de marketing, más el incremento de las importación de ese producto.

Todo ello empieza a generar reacción en el sector y un ejemplo es el proyecto de Omar Felix, legislador nacional justicialista por Mendoza quien presentó en el Congreso un proyecto de ley para que se prohíba durante una década la importación de vinos a granel. El objetivo del mismo se adivina: tomar medidas de «protección, promoción y mejoramiento de la vid».

El legislador habló con el diario LA NACION y declaró que su proyecto busca que «a toda la cadena productiva le vaya bien» y remarcó que «cuando hay excedentes vínicos la uva no vale para el productor porque hay demasiado stock. Cuando no hay excedentes, traemos vino de afuera. En definitiva para el productor la ley de la oferta y la demanda no funciona, está anulada. La realidad es que no se toman los recaudos, ni se inician las políticas para que esto no pase», indicó Félix, quien destaca la importancia que tiene el país en la producción de Latinoamérica: ocupa el primer lugar en la región y el quinto en el mundo, detrás de Francia, Italia, España y Estados Unidos.

Según relató, la idea comenzó a tomar forma durante la campaña electoral del año pasado cuando en los actos proselitistas, el ahora legislador nacional, hacía referencia al mismo y denunciaba que la importación de vino en la primera parte del 2017 fue un 90% superior a la efectuada entre los años 2011 y 2016. A casi un año de esos spot, el legislador no sólo presento el proyecto sino que asegura que “los vinos que se han importado están por debajo de los estándares de calidad que se solicita en la Argentina, por lo que esto, también, atenta contra el mercado. Por eso, queremos que esta iniciativa sirva para generar el debate que se necesita para que la cadena no se corte por el eslabón más débil, para que haya un criterio de solidaridad».

El legislador recibió avales políticos y del sector, sobre todo de los viñateros; aunque también recibe algunas críticas. En las redes sociales hubo quienes salieron a cuestionarlo, sobre todo porque nada garantiza que, con esa medida, la industria mejorará los precios al consumidor y la situación de los viñateros locales. De todas maneras, se espera que la iniciativa sea llevada al recinto para su tratamiento.