No sólo se multiplicó la variedad de productos, también subieron las ventas que benefician a artesanos. «El peronismo tiene una densidad simbólica que otros partidos no tienen”, opinó el sociólogo Pablo Alabarces.

Un resignado informe del diario LA NACIÓN reconoce que los emprendimientos de productos que apelan a las figuras y la iconografía histórica del peronismo experimentan un aumento en la demanda desde la vuelta de esa fuerza al poder. Hay para todos los gustos: mallas “Volvimos”, bijouterie de Juan Perón, lapiceros de Alberto Fernández, vino “Compañeres” con etiquetas de Evita Pop, medias «Soy Cristina, pelotudo», Pan Dulce Peronista, decoraciones para tortas “Volveremos”, mates “La Jefa”, souvenirs “Dylan”, muñecos “Axel Kicillof” y la lista podría seguir.

El informe da cuenta de que los fabricantes y comerciantes que impulsan el fenómeno suelen tener algún grado de afinidad por el peronismo, pero que también descubrieron que en ese nicho hay una posibilidad de venta segura: funcionarios, sindicatos, militantes o ciudadanos de a pie. “Sobre todo cuando los ánimos están altos entre los seguidores por la victoria del Frente de Todos” enfatiza LA NACIÓN que precisa que todo se potencia con las publicaciones en las redes sociales.

 

Eduardo Montes, militante peronista y presidente de la Federación de Trabajadores de la Economía Social (Fedaes), es uno de los ideólogos del «Pan Dulce Peronista». Se vende a 200 pesos cada caja y fue furor en las fiestas de los votantes del FDT. «Pensamos en el éxito que tiene como nicho económico y en resignificar la Navidad con una visión ideológica, para los sectores más humildes», dijo Montes a LA NACION y aseguró el triunfo de Alberto «potenció» las ventas. Pensaban vender 4000 cajas de pan dulce, pero ya van vendiendo 25.000 unidades a particulares o instituciones, como sindicatos. Ahora la producción cesó, pero las cooperativas ya piensan en un relanzamiento para la Semana Santa.

La historia de la artista Mercedes Moréteau viene de antes. En 2017 creó el retrato de emojis Evita Pop, descubrió que tenía potencial de venta y lo reprodujo en 150 copias, de las cuales lleva vendidas más de 30. Cada una cuesta 12.000 pesos, el doble del precio inicial, que escaló por la demanda. Y aunque retrató a varios personajes, Evita es su obra más solicitada.

Moréteau también utilizó la imagen para ilustrar la etiqueta de un vino que llamó Compañeres, aunque tiene competencia. Los vinos peronistas abundan en el mercado, con etiquetas variadas, como «Vengo a proponerles un sueño», de la marca Colección Peronista, o «Las 20 verdades peronistas». El vino Compañeres se vende con la etiqueta del cuadro Evita Pop y los fondos recaudados se destinan a fines solidarios.

«El peronismo tiene una densidad simbólica que otros partidos, incluso anteriores, como el radicalismo y el socialismo, no tienen. No solamente por su omnipresencia en la vida cotidiana, sino porque que produjo hechos históricos muy potentes. El peronismo, fuera de todo juicio político, es profundamente entretenido, entonces puede ser objeto, con facilidad, de operaciones de marketing. El capitalismo moderno transformó lo simbólico del peronismo en mercancía», opinó el sociólogo Pablo Alabarces, especializado en cultura popular.