Beatriz Sarlo | Los dilemas de un destartalado peronismo multicolor

En una ácida columna sobre el presidente Macri, la ensayista literaria también se refirió a cómo Cristina Fernández de Kirchner descoloca a presidenciables de un PJ destartalado que incluye a Agustín Rossi, J.M. Urtubey, Sergio Massa o Felipe Solá.

La columna se titula “Dilemas” y fue publicada por Perfil. Posee un comienzo lapidario dirigido al presidente Macri de quien dice lo siguiente: “No entendió lo básico: no existe programa económico ni perspectiva social sin plan político. La aprobación que recibe un gobierno es un fluido en el que se mezclan conflictos y acuerdos sobre los que hay que trabajar constantemente para no perder lo que se cree haber ganado”. Un Macri al que Beatriz Sarlo considera carente de un programa que le permita pensar en tiempo futuro y en el que sólo anidan deseos e ilusiones.

Pero la ensayista también reparó en lo que llama el “Peronismo multicolor” al que también considera carente de los instrumentos para pensar el futuro porque Cristina Kirchner los obliga a enfrentar el dilema que el poeta Rubén Darío comparó con un puñal clavado en el corazón de un caballero enamorado: “Si me lo quitas, me muero; si me lo dejas, me mata”.

Tras ello, Beatriz Sarlo explica: “El Presidente podría monologar con estas palabras: ´Si desaparece, pierdo; si aparece, puede ganarme´ (…) La forma justicialista de ese dilema es más sencilla: todavía no tenemos a nadie para ganarle a Cristina en las PASO y a Macri en la general. En su poblado pero destartalado escenario, los justicialistas, en lugar de sentar las bases para un acuerdo que les permita presentarse con oportunidades ciertas en las elecciones de 2019, exponen claras diferencias ideológicas, políticas y de capacidad de movilización. Quieren establecer los candidatos del 19 y recién después ver cómo se unifican. Calcula Rossi: si Cristina no se presenta, ¿puedo ganar con su apoyo y sin el del viejo PJ? (…) Del otro lado, calculan varios, entre ellos el muy avezado Felipe Solá, que es posible hacer fuerza desde un PJ relativamente unificado sin Cristina; pero también insinúa que se la puede aceptar (…) Entre tanto, Massa calcula: si dejo de hablar durante unos meses más, a lo mejor subo al podio en 2019; y, si aceptara, lo llevo a Lavagna para que me agregue peso. Y Urtubey calcula si es posible parecerse a Macri, pero no demasiado. Dirigentes de segunda línea, experimentados y con capacidad de movilización, también recalculan”, reflexionó jocosamente la mujer.