El coordinador provincial de la organización – Ignacio Palarik – relató los esfuerzos que distintos actores realizan en las barriadas populares, pero destacó que ello solo no alcanza sin el involucramiento del Estado nacional y provincial.

“Tenemos mucha preocupación de cómo va a encarar el gobierno esta segunda ola en el marco de una crisis socioeconómica profunda. Falta celeridad en la implementación de dispositivos que blinden a la población, sobre todo a los sectores más desprotegidos y por eso nos movilizamos hoy”, dijo el dirigente social al programa CUARTO OSCURO que se emite por la señal de FM La Cuerda (104.5). Palarik recordó que la crisis sanitaria golpea económicamente a todos los sectores, pero que a la economía popular aún más.

Municipalidad de Salta

“Si bien se levantaron algunas restricciones respecto del peor momento de la pandemia, ello no alcanzo para volver a niveles previos a la misma, sin olvidar que ya veníamos de un gobierno que vapuleó cuatro años los bolsillos de los argentinos. La pandemia lo complicó más, aunque el año pasado hubo dispositivos que ayudaron: congelamiento de las tarifas, el IFE, los ATP se llegaba a contener en parte. Pero desde diciembre con la eliminación del IFE más de 9 millones de personas han quedado sin ese ingreso de emergencia, la inflación hace estragos y los montos de la tarjeta Alimentar quedaron retrasados. La verdad que se va configurando un combo que es altamente explosivo. Los indicadores de pobreza que se conocieron la semana pasada son muy elocuentes: 6 de cada 10 chicas y chicos de este país no llegan a tener un plato de comida. Nosotros comenzamos el año pasado entregando 3 mil raciones de comida a la semana y terminamos entregando 25 mil raciones semanales”, resaltó.

Consultado sobre la tensión existente entre el deseo de resguardarse para luchar contra la pandemia y la necesidad de salir a buscar el mango cuando los dispositivos estatales se enflaquecen, Palarik respondió. “Es la disyuntiva: o me quedo en casa para cuidar la salud o salgo a buscar el peso para no morir de hambre. Por eso me parece que no hay condiciones para avanzar en restricciones demasiados severas. Súmale la gente que tenía un ingreso fijo y lo fue perdiendo. Sí hay un piso de experiencia superior al del año pasado y fue fundamental la conformación de redes solidarias en donde nos encontramos con la escuela, el centro vecinal, el centro de salud, las iglesias y otras organizaciones. Entre todos vamos conformando dispositivos que los ponemos al servicio del barrio. Porque el problema más inmediato es el alimentario, pero hay una cantidad de otras problemáticas que atender y todo nuestro esfuerzo no alcanza si el Estado nacional y provincial no se suman a organizar”, dijo el referente para luego lamentar que hoy encontraran cerrada la sede local del ministerio de Desarrollo Social de la nación; mientras la ministra provincial – Verónica Figueroa – no muestra voluntad de conformar una mesa provincial.