Se estima que en el país hay unas 700 pantallas de exhibición de cine y que la industria emplea a 7.000 personas en forma directa: 50% de su capacidad con un esquema de distanciamiento entre butacas similar al tablero de ajedrez.

Las autoridades de la Cámara Argentina de Exhibidores Multipantallas (CAEM) y de la Federación Argentina de Exhibidores Cinematográficos (FADEC) trabajan con los funcionarios de los ministerios de Salud y Cultura, tanto a nivel nacional como en las distintas jurisdicciones, informan los medios nacionales. Los mismos difundieron cuatro medidas claves que proponen implementar en la reapertura.

– Las salas trabajarán con por lo menos un 50% de su capacidad con un esquema de distanciamiento entre butacas similar a un tablero de ajedrez. Quedarán una butaca vacía adelante, una atrás y una a cada costado de cada persona, salvo que sean del mismo grupo familiar.

– La venta de entradas y comida se realizará 100% de forma online y se podrían reemplazar los tickets en papel por un código digital.

– Habrá intervalos más largos entre las funciones, para sanitizar las salas y un cronograma de horarios para evitar que se concentre gente a la entrada y salida de las proyecciones.

– Se instalarán espacios de sanitización en cada complejo.

“Es importante aclarar que si bien existe un plan de reapertura, aún no hay una fecha concreta. Desde la cámara, estamos trabajando en un plan para volver a abrir las salas y que el público pueda volver a disfrutar de los estrenos”, comentó Martín Álvarez Morales, presidente de la Cámara Argentina de Exhibidores Multipantalla (CAEM) y CEO de Cinemark-Hoyts en un comunicado.

Se estima que en el país hay unas 700 pantallas de exhibición de cine y que la industria emplea a 7.000 personas en forma directa. Esa situación preocupa mucho a las cámaras por razones obvias: varias salas del interior que no pertenecen a grandes cadenas están en riesgo de cerrar y no se descarta que pase lo mismo con las cadenas. “Con ingreso cero, es difícil mantener una empresa”, señalan desde el sector.

Además del tema sanitario, otra de las dificultades que tendrá la reapertura de los complejos de cine es que la falta de confianza de los espectadores para volver a los cines y que los grandes estudios cinematográficos están demorando los estrenos de sus películas más importantes, a la espera de que se normalice la concurrencia a las salas.