Daniel Arroyo junto a Alberto Fernández.

El hombre que suena como ministro de Desarrollo Social detalló que la iniciativa tendrá un seguimiento en tiempo real que será analizado a través de tres indicadores: inseguridad alimentaria severa (hambre), malnutrición y pobreza.

El legislador aseguró en Radio 10 que el mecanismo para combatir el hambre será una tarjeta de alimentos para las madres que tienen chicos menores de seis años, que sólo les permitirá comprar productos alimenticios y, en base a esas adquisiciones, se «sugerirá qué tipos de alimentos comprar».

Con esta tarjeta se va a poder adquirir todo tipo de comidas y bebidas, excepto alcohol, pero además habrá 13 rubros de la canasta básica que tendrán «descuentos especiales» a los que se les va a sumar la devolución del IVA, explicó Arroyo.

Por otro lado, el legislador comentó que esta tarjeta servirá «no sólo para acceder a alimentos sino para una política social para la familia que tenga un seguimiento nutricional con profesionales de la salud».

ARROYO precisó que el programa del que participan personalidades de diferentes sectores abarcará «en total a 8 millones de personas» y puntualizó que si bien el presupuesto destinado a la cuestión social fue de $ 27.000 millones «el año que viene será más de 40.000 millones».

“No puede haber hambre en Argentina», remarcó el legislador, quien también aseguró que una vez que asuma, Alberto «va a crear un consejo de entidades de alimentos, universidades, iglesias, dirigentes sindicales porque todos tienen que acceder a la canasta básica alimentaria».