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La denuncia la realizaron caciques de diferentes comunidades. Señalan que hubo torturas contra dos detenidos, uno de ellos sin razón, al otro le endilgan un robo.

En total serían 4 personas detenidas a la fuerza, en base a torturas y vejaciones. Una de ellas es menor de edad. El detalle de lo sucedido trascendió la frontera de las comunidades del norte provincial y llegó a la prensa de Capital. Nuevo Diario publicó esta mañana la secuencia de abuso sufrida por pobladores de distintas comunidades wichi de Rivadavia Banda Sur.

Municipalidad de Salta

Aseguran que un abogado del INAI trabaja en las denuncias de familiares de los detenidos. Señalan apremios ilegales, violaciones de domicilio sin orden judicial y torturas para lograr confesiones. Se manifestaron al respecto los pobladores las comunidades Sol Naciente, Misión Municipal Asunción, Ñanduty Matadero La Mora y Progreso.

Según detalla la publicación, todo inició con una denuncia por robo radicada en el destacamento de la La Unión. Una pareja señalaba a «Bebucho» Oliva como el autor. El sargento Michel Nieto y el oficial Ermindo Torres se dirigieron hasta la comunidad Sol Naciente en busca del sospechoso, no lo hallaron en su hogar pero sí en la calle y lo detuvieron. Posteriormente, un primo -menor de edad- de apellido Torres se dirigió a verlo al destacamento, también fue detenido.

Oliva y Torres, según testimonio de familiares, fueron torturados y amenazados para que confesaran el robo. Tras la tortura mencionaron dos nombres: David y Néstor. “Entonces los uniformados se dirigieron a la comunidad de Asunción, donde volvieron a cometer abuso de autoridad ingresando sin orden judicial a su domicilio, mientras Néstor se encontraba durmiendo. El policía Nieto lo despertó vaciándole un valde de agua sucia y luego agrediéndolo físicamente” (sic), señala Nuevo Diario.

Tras esa detención se dirigieron hacia otra comunidad: La Mora. Ahí, buscando a David Montes, ingresaron ilegalmente y, con amenazas, a un domicilio “con una foto de un sospechoso en el celular que no sería Montes”, indicó Francisca Montes, dueña de casa y madre del sindicado. De todos modos lograron que fueran hasta el destacamento, donde David también terminó detenido. Más golpes e interrogatorios de por medio dieron como resultado que se conociera otro nombre de un poblador de La Mora: Oscar Luna, a quien detuvieron posteriormente.

El viernes pasado, caciques y pobladores de las diferentes comunidades se hicieron presentes en el destacamento policial para radicar la denuncia por la violación de los derechos de los detenidos. No les tomaron la denuncia ni respondieron por los abusos y torturas cometidas. Tampoco brindaron pruebas de la investigación. Mucho menos respondieron “si los detenidos recibieron asistencia médica”, finaliza la publicación.