La operación fue tan exitosa que permitirá que la oferta argentina se imponga incluso a bonistas que no aceptaron las condiciones del canje. El alivio es de US$ 37.700 millones en la próxima década y una baja de los intereses del 7% al 3,07%.

El presidente Alberto Fernández afirmó que hoy es «un día muy importante para la Argentina», al anunciar que con el canje se logró reestructurar un 99% de la deuda y reconoció que el país estaba «encerrado en un laberinto». Así lo dijo en un acto realizado en el Museo del Bicentenario del que también participan la vicepresidenta Cristina Kirchner, gobernadores y legisladores.

«La Argentina estaba en default, pero hoy tenemos la tranquilidad de que no hemos traicionado la confianza porque hicimos las cosas tal como prometimos hacerla», sostuvo el Jefe de Estado. «Tomemos conciencia de lo que significa entrar en el laberinto de la deuda», sostuvo el mandatario y señaló que «cuando hay que pagar tenemos menos dinero para educar a nuestros hijos y para los hospitales».

El primero en hablar fue el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien confirmó que el canje de deuda alcanzó un nivel de adhesión de 93,5%, lo que se eleva al 99,9% del total de los bonos elegibles por la clausulas de acción colectivas.

Esto significará un alivio de US$ 37.700 millones en la próxima década y una reducción de la tasa de intereses del 7% al 3,07%, detalló el ministro en una presentación realizada en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno junto al presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Esto significará un alivio de US$ 37.700 millones en la próxima década y una reducción de la tasa de intereses del 7% al 3,07%, detalló el ministro. También anticipó que el proyecto de Ley de Presupuesto será enviado al Congreso en las próximas semanas y «establecerá que el déficit fiscal del año próximo rondará el 4,5% del PBI».

A su turno, el presidente Alberto Fernández reafirmó que la Argentina llegó a un exitoso canje de deuda luego de haber entrado en default en enero de 2018, cuando los mercados dijeron que no le prestaban más a la Argentina, y desde entonces el país debió «luchar dos años contra la mentira».

Fernández llamó a «ser conscientes de lo que el país pudo hacer en medio de tanta crisis», en referencia a las medidas para paliar los efectos de la pandemia y de la salida del virtual default heredado.

También afirmó que cuando un país se endeuda «la ciencia pasa a un segundo plano, 25 mil pymes se cierran, cientos de miles de trabajos se pierden; significa que hay menos dinero para educar a nuestros hijos”. Añadió: “Tenemos que asumir la responsabilidad de que no nos vuelva a pasar nunca más, no volvamos a entrar nunca más a ese laberinto”, dijo el jefe de Estado.