El operativo llegó a quienes vieron afectados sus ingresos ante las medidas de aislamiento. “Hay familias que nos necesitan”, declaró Bettina Romero. En su gabinete destacan haber implementado políticas de prevención de manera precoz.

No hubo descanso durante el fin de semana para muchos empleados municipales afectados a las tareas de prevención y asistencia en la lucha contra la pandemia del coronavirus en la ciudad.  Ahora pusieron en marcha un amplio operativo de contención social para las familias de mayor vulnerabilidad que serán las más golpeadas por el aislamiento decretado para contener al avance del coronavirus.

Municipalidad de Salta

En el operativo que estuvo comandado por la jefa comunal, se priorizo la entrega de alimentos, remedios para adultos mayores y artículos de limpieza entre familias de barrios populares que previamente habían sido objeto de un relevamiento por parte de equipos técnicos municipales.

“Hubo un refuerzo de todos los programas sociales nacionales para acompañar este aislamiento y que cada familia pueda acceder a la canasta básica de alimentos. Pero más allá de eso, hay un universo que no está cubierto por estas medidas y es allí donde la Ciudad ha puesto su eje y diseñado un operativo de ayuda en los barrios, donde las personas no tienen que salir sino que es el estado municipal el que llega a su casa”, señaló Bettina Romero.

Al finalizar las tareas, la intendenta y algunos colaboradores improvisaron una reunión en donde se balanceo la tarea del municipio, se analizaron datos y se especificaron las medidas con la que el municipio deben acompañar a los esfuerzos del Estado nacional y provincial en esta emergencia.

Con respecto al primer punto, hubo acuerdo entre los presentes a la hora de destacar la celeridad con la que actuó el gobierno de la ciudad, incluso antes de que se decretara desde nación las medidas restrictivas. Hacían alusión a las medidas adoptadas el jueves 12 de marzo cuando crearon un Comité de Emergencia por el coronavirus, se activó el protocolo de prevención y protección, se suspendieron las actividades turísticas y deportivas y se restringió la realización de congresos y eventos.

De todos modos, entre los presentes se consideró como un acierto aún más importante, lo dispuesto por Bettina Romero el viernes 13 de marzo cuando decidió imponer fuertes restricciones a restaurantes, confiterías, bares, casinos, shoppings y negocios afines; además de suspender los boliches bailables, cerrar museos y suspender teatros y espectáculos públicos.

Para los funcionarios municipales, el haberse adelantado en la toma de medidas le permitió al gobierno de la ciudad acompañar mejor lo dispuesto por el gobierno nacional y provincial que incluyeron reforzar las medidas sanitarias y preparar a la administración para soportar los impactos económicos de la pandemia: licencias a trabajadores mayores de 60 años, no atención al público en las dependencias de la ciudad para evitar aglomeraciones, pero habilitando trámites online y telefónicos para garantizar prorrogas vencimientos y la extensión del pago anual.