Advierten que los trabajadores de Rosario de Lerma serán afectados por la quita del 1,5% de la coparticipación a los municipios

Ignacio Jarsún, intendente de Rosario de Lerma.

En el entorno del intendente Ignacio Jarsún denuncian los efectos negativos de la quita dispuesta en diciembre último. Hay preocupación por las dificultades que tiene el ejecutivo comunal para reunir los seis millones necesarios para pagar sueldos.

Los temores que el intendente de Rosario de Lerma, Ignacio Jarsún, verbalizó en diciembre pasado empiezan a hacerse realidad hoy en día. Aquella vez y ante la decisión del ejecutivo provincial de quitar un 1,5% de la coparticipación al conjunto de los municipios de la provincia, el jefe comunal había denunciado por los medios que la medida afectaría la autonomía municipal y pondría en peligro los ingresos de los trabajadores municipales.

A cuatro meses de aprobada esa quita, el entorno más inmediato a Jarsún asegura que tal reducción representa un 20% de los ingresos municipales. La situación fue ejemplificada con lo que ocurre en el mes en curso donde aseguran que la suma de la coparticipación nacional y provincial le supusieron al municipio transferencias por 4 millones de pesos aunque lo que precisan para pagar sueldos es 6 millones de pesos.

“Con estos números no llegamos a pagar sueldos” denuncian en ese municipio. “Ellos [por el senador y diputado de Rosario de Lerma que apoyaron la quita] nos desfinancian pero los que debemos pagar los costos políticos somos nosotros que nos vemos obligados o a reducir sueldos o no renovar contratos”.

Para colmo de males, la autoridades son conscientes que siendo los afectados los trabajadores que deben vivir el día a día, difícilmente estos puedan analizar el conjunto de datos que evidenciarían que el origen del problema no está en el municipio sino en el gobierno provincial. No obstante lo dificultoso de la tareas, las fuentes consultadas por este medio aseguran que en los próximos días las autoridades comunales denunciarán la situación por la que atraviesan con la esperanza de que los rosarinos identifiquen la raíz de los males financieros.