Se trata de Mariano José Mera Figueroa, hijo del ministro del Interior de Carlos Menem y primo del actual mandatario salteño. La resolución fue publicada el 14 de noviembre por la ministra Patricia Bullrich.

Se trata de Mariano José Mera Figueroa Alba, un letrado que es más conocido por razones de parentesco que logros propios. Es hijo del dirigente salteño, Julio Mera Figueroa, quien se hizo conocido por ser jefe de campaña de Carlos Menem entre 1988 y 1989 y luego se convirtió en ministro del Interior del presidente electo.

Con respecto a sus magros logros políticos, el sitio Cosecha Roja recordó que el hijo de Julio y primo hermano del gobernador salteño acompañó candidaturas presidenciales, compitió en elecciones a jefe de gobierno porteño y buscó alcanzar la presidencia de River. Tampoco tuvo éxito en su proyecto para convertirse en el negociador de los fondos buitre con el gobierno argentino. Según una columna de Horacio Verbitsky en Página 12, en el año 2012 Mera Figueroa se propuso ante el gobierno de Cristina como intermediario para negociar con los fondos buitre para conseguir la liberación de la Fragata Libertad que estaba retenida en Ghana. El abogado propuso al gobierno que pagara los 4 mil millones de dólares que exigían los fondos buitre y que a cambio podría conseguirle un crédito multimillonario para YPF. La presidenta ordenó no responder, contó Verbitsky.

“Hasta hace unos meses, Mera Figueroa fue asesor del intendente de Merlo y ex titular del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez. Se alejó de la política cuando la justicia ordenó su captura por abuso sexual, lesiones dolosas leves y privación ilegítima de la libertad. Hoy el gobierno le puso precio a su cabeza: ofrecen 500 mil pesos. La Resolución 1043/2019 fue publicada el 14 de noviembre en el Boletín Oficial y lleva la firma de la ministra Patricia Bullrich.

El historial comenzó en noviembre de 2017 cuando su ex pareja Micaela – militante de la Corriente Peronista Descamisados Merlo – lo acusó de violación, golpes, maltratos físicos y psicológicos; aunque la justicia no validó su testimonio e incluso le dictó una perimetral a ella para que no se le acercara.

Un año después, la empleada doméstica de Mera – Jessica Natalia Rodríguez – lo denunció por abuso sexual y violencia psicológica. Mera y sus colaboradores le reclamaron que retirara la denuncia y que declarara a favor de él en la causa “Micaela”. Siempre según Cosecha Roja, el caso se complejizó de manera brutal cuando el 19 de septiembre de 2018 apareció en escena la ex pareja de Jessica, Pedro Mallada, quien hasta la plaza en la que los chicos de ambas jugaban con su abuela y se los llevó por la fuerza.

Jessica denunció el secuestro de sus hijos y esa tarde recibió un llamado que le pedía dirigirse hacia un bar de La Boca. “En la esquina de Almirante Brown y Pilcomayo la cruzó un Fiat Stillo registrado a nombre de Mera. El abogado y otros tres empleados del municipio de Merlo le pegaron y la subieron al auto”, relata el sitio mencionado en donde se detalla que Jessica fue trasladada al galpón de una parrilla que el abogado tiene en Merlo y luego a la casa de su ex pareja en donde le dijeron que si no firmaba la rectificación de la denuncia nunca más iba a ver a sus hijas.

“Después de seis meses de amenazas, Jessica ratificó la denuncia contra Mera Figueroa. También declaró como testigo en la otra causa: contó que mientras ella trabajaba en la casa del abogado vio cómo él maltrataba a Micaela. En marzo la policía detuvo a los tres colaboradores del intendente de Merlo que secuestraron a Jessica. A Mera Alba no lo encontraron en su casa. El abogado había escapado”.