Absuelven a exsacerdote que abusó durante años de una alumna en la escuela parroquial y luego se fugó para esconderse en un seminario

El caso fue desestimado por la justicia. Prescribió la causa por la que la fiscalía pedía 20 años de cárcel. “Cubren a un pedófilo, él ahora sale y vuelve a abusar”, dijo la víctima.

Se trata del excura Carlos Eduardo José, acusado de abusar durante 9 años de una alumna del colegio parroquial que dirigía en la localidad bonaerense de Caseros. Resultó absuelto con un fallo dividido del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 2 de San Martín, integrado por los jueces Raúl Luchelli Ramos, Carolina Martínez y Mónica María Carreira. El argumento: que los hechos están prescriptos. La fiscalía había solicitado 20 años de cárcel para José. “Los jueces, los abogados, los que vinieron a defenderlo son cómplices. Cubren a un pedófilo, él ahora sale y vuelve a abusar. De mí abuso 15 años y no me va a volver a abusar, va a abusar a otra nena”, dijo la denunciante, Mailin Gobbo, al salir del tribunal.

José estaba detenido desde julio de 2017 tras haber permanecido prófugo una semana. Durante ese tiempo estuvo escondido en un seminario. Ahora la justicia bonaerense dispuso su inmediata libertad. “Todavía nadie se pone los pantalones largos en la justicia de la provincia de Buenos Aires; gobierne quien gobierne tenemos el mismo procurador que es del Opus Dei y donde está la iglesia, hay prescripción”, afirmó Héctor Silveira, el abogado de Gobbo, en declaraciones a la prensa.

Silveira se refirió a la ley de imprescriptibilidad vigente, pero se preguntó qué se va a hacer con «todos los que fueron abusados antes de 2011» y sentenció: «Alguien se tiene que hacer cargo». En el caso de su defendida, los hechos fueron previos a 2008.

Los hechos

La Agencia Télam detalló algunos de los abusos relatados durante los testimonios del juicio. Según la acusación, el exsacerdote la sacaba del aula casi diariamente para confesarla sentada en su falda, momento que aprovechaba para manosearla. Otro abuso tuvo lugar en una pileta con la excusa de enseñarle a nadar. Continuaron cada vez que el religioso iba casa de los Gobbo, donde concurría como amigo de la familia.

Estos hechos son coincidentes con los denunciados por otras tres jóvenes que no estaban en el mismo grado, quienes fueron testigos en el juicio iniciado por Gobbo, y que esperan la resolución de la Suprema Corte bonaerense, que tiene que fallar sobre 12 hechos que la Cámara y Casación de la provincia declararon prescriptos.