El Jefe de Estado hasta el 10 de diciembre firmó un DNU para ampliar el plazo de contratación a funcionarios jerárquicos. Fuertes críticas de estatales.

A menos de dos semanas de finalizar su mandato, Mauricio Macri creó por decreto un régimen para funcionarios jerárquicos que extiende el cargo de directores generales por cinco años. También sostiene que para removerlos el Estado debe pagar una indemnización equivalente a los sueldos del tiempo que resta para completar ese plazo.

De esta manera, el Jefe de Estado hasta el 10 de diciembre busca perpetuar a funcionarios propios en cargos durante el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. O, en su defecto, que al despedirlos se les deba pagar cuantiosas sumas.

El decreto 788/19 publicado hoy en Boletín Oficial lleva la firma de Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun, y por el ministro de Trabajo y Producción, Dante Sica. Y representa, a interpretación común, lo contrario al discurso oficial de llegada sobre la “austeridad” en la administración pública.

La medida ya generó sendos cuestionamientos, entre los cuales se encuentra ATE Capital cuyo Secretario Gremial, Luciano Fernández, consideró que “hay un intento claro de colonizar el Estado nacional con la fuerza política que se está yendo. Le quieren agregar una dificultad más al presidente que está llegando”.

“Establece una prioridad que no es la nuestra: planteamos que hay un problema con los ingresos de las categorías más bajas y la estabilidad de los trabajadores y trabajadoras que sobrevivieron a la ola de despidos del macrismo. Ahora quieren aplicarle a los cargos jerárquicos que ocuparon ellos los derechos que le negaron a los estatales durante estos años”, añadió Fernández.