La sentencia tuvo lugar tras un juicio abreviado en el que las partes estuvieron cada una en un lugar distinto, todas mediadas por videoconferencia.

Dado el contexto de pandemia y cuarentena, la justicia salteña tuvo que modificar sus métodos de acción. Entre ellos, ya fueron realizadas lecturas de sentencias por medios virtuales, pero ahora informan sobre juicio llevado enteramente adelante por videoconferencia por WhatsApp y vía Skype. Al mejor estilo de las distopías que imaginaba hace casi un siglo George Orwell en su obra 1984.

En este caso la audiencia estuvo a cargo de la jueza Mónica Mukdsi, de la Sala VI del Tribunal de Juicio. en ella se condenó a Rodrigo Alejandro Díaz (20) a cumplir la pena de un año de prisión condicional tras un juicio abreviado. Díaz fue condenado por los delitos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género y por amenazas, en concurso real.

Lo extraño de este caso, fue que las partes involucradas permanecieron en lugares distintos. El imputado participó desde la Alcaidía General; su abogado defensor, Walter Clark, desde su propio despacho, y el fiscal penal de Cerrillos, Federico Portal, desde la sede de la Fiscalía, conjuntamente con la víctima del hecho.

Entre las otras situaciones particulares de la sentencia, está que el condenado deberá presentarse ante el Programa de Inserción Social y Supervisión de Presos y Liberados, dentro de los veinte días posteriores al levantamiento del aislamiento social preventivo y obligatorio y, a partir de ese momento, cada cuatro meses.